viernes, 18 de febrero de 2011

IDEA EN NEGOCIO

¿Cómo transformar tu idea en negocio?

1. Localiza un sector del mercado bien definido. No tengas miedo de que sea pequeño. Es más probable que te equivoques por pretender llegar a un hueco de mercado demasiado grande para tus posibilidades.

2. Identifica una necesidad común y frecuente en ese hueco.

3. Averigua cuánto estaría dispuesto a pagar un cliente potencial por resolver esa necesidad, al menos deberías saber si hay un porcentaje de ese mercado dispuesto a pagar algo por resolverlo o prefieren vivir con su problema a rascarse el bolsillo (cosa harto frecuente).

4. Piensa cómo podrías comunicar a un cliente potencial que puedes resolver esa necesidad. Para ello localiza los medios de comunicación que utiliza, cómo compra a otros proveedores, quién toma las decisiones de compra, de quién se fía…

5. Desarrolla un producto o servicio que cubra esa necesidad con un coste para ti al menos un 40% inferior al precio máximo que has determinado. Ten en cuenta también los costes de estructura (gastos fijos) para analizar si lo que quieres vender será rentable. Si no eres capaz de crear algo que resuelva sus problemas y a la vez te haga ganar dinero, vuelve al punto 1.

6. Desarrolla una estrategia para llevar tu producto al mercado. Piensa en comunicación, publicidad, comercialización… Añade estos costes a los que habías determinado en el punto anterior, para verificar que el proyecto sigue siendo rentable. Muy importante: averigua la duración del ciclo de venta. Necesitas saber cuánto tiempo pasará de media desde que le das a conocer tu producto a un cliente potencial hasta que te paga la factura. (Ojo, a pesar de lo que diga la ley hay quien sigue pagando a 90 días o más).

7. Ahora sí piensa cómo lo vas a hacer: con quién vas a contar, a quién vas a subcontratar, cuanto tiempo te va a llevar el desarrollo… Vuelve a analizar los costes, y si la cosa no cuadra ya sabes, al punto 1.

8. Haz una previsión de ingresos y gastos por meses para el primer año y por trimestres para los dos siguientes. Ahora que sabes en qué te estás metiendo, y todo el dinero que necesitas, piensa en como obtendrás la financiación (tela).

9. Si ves que podrás conseguir el dinero, ahora sí es el momento de pensar en logos, nombres de empresa, tarjetas de visita y esas cosas. Un consejo: procura que todo esto sea algo fácil de entender por los clientes a los que te vas a dirigir.

10. Vende. Lo antes posible. En cuanto tengas algo medianamente presentable. No esperes a tener el producto perfecto. Escucha a esos primeros clientes, y refina tu producto o servicio en función de lo que ellos digan. ¿Que un cliente molesto con un producto inmaduro es un problema? Pues sí, pero es un problema manejable: puedes darle actualizaciones gratuitas, descuentos en otros productos, regalos por su paciencia o puedes incluso devolverle el dinero si es preciso. Mucho peor que el cliente insatisfecho es el cliente que no existe.

En sucesivas entradas iré desarrollando todos estos puntos con más profundidad.

MJ.VAZQUEZ

jueves, 10 de febrero de 2011

LOS DIEZ MANDAMIENTOS

Estimado emprendedor:

Me gustaría que antes de empezar cualquier trama empresarial leyeras los siguientes puntos contestándote sinceramente


1. ¿Tienes energía de sobra?

No vale con estar animado o con sentirte con fuerza ya que iniciar un negocio supone disponer de empuje, persistencia, dedicación y energía de sobra.

2. ¿Eres flexible?

Si eres de los que gustan de rutinas y horarios establecidos entonces no inicies nada… Como emprendedor habrá cambios de planes inesperados, proyectos fallidos, proyectos exitosos, proyectos que cambian , personas que van y vienen, en definitiva, incertidumbre en todo momento.

3. ¿Sabes comunicar bien?

Quizás seas diestro para hablar con todas las personas que se te han puesto delante pero ¿serás diestro para despedirlas, para decirles que están equivocadas o para hacerles entender que eso no es lo que necesitas de ellas?

4. ¿Eres organizado?

Quizás te encante trabajar y sacar proyectos adelante pero si quieres iniciar un negocio estable y seguro entonces debes ser organizado. Objetivos, planificación, tareas, control y a repetir. ¿Podrás?

5. ¿Reconoces y corriges tus errores?

Equivocarse es normal, repetir las equivocaciones humano, cometer los mismos errores una y otra vez es de tarugos. Lógico verdad, ahora responde con sinceridad, ¿cuantas veces has sido un tarugo?

6. ¿Sabes como arriesgar?

Primero intuir, luego investigar y con esa información arriesgar. No hay otra forma de agudizar tu olfato . Ni siempre tendrás la intuición correcta ni siempre la información correcta pero tu negocio será una consecución de riesgo y fracaso. Aprender a tomar riesgos calculados será una de las asignaturas más interesantes al iniciar tu negocio.

7. ¿Sabes gestionar?

Conoces que es lo que se necesita para gestionar tu negocio o tienes la capacidad de aprenderlo ¿?

8. ¿Tienes aguante?

Estás preparado para trabajar jornadas de hasta 16 horas, 6 y hasta 7 días a la semana durante muchas semanas consecutivas ¿?

9. ¿Sabes tomar decisiones bajo presión?

Debes tener claro que tendrás que tomar decisiones bajo presión y sin consultar con otra persona.

10. ¿Sabes delegar?

Habrá cosas que no podrás ni deberás hacer tu por lo que tendrás que aprender que no hay que hacer, que hay que hacer pero puede hacerlo otra persona y que es de lo que tu personalmente te debes ocupar.

Si has respondido a todas las preguntas que si, adelante, puedes iniciar tu negocio sin mayor problema, si, como la mayoría, has respondido a alguna de ellas que no entonces replantea la situación y piensa en todos los inconveniente

¿Vas a iniciar tu negocio?


MJ VAZQUEZ

martes, 8 de febrero de 2011

PREPARADO PARA ZARPAR ?

Algo así estarán pensando muchas personas que se han quedado en el paro, víctimas de la crisis: “¡Nunca más serviré a empresa que me pueda despedir!”.

Uno se pasa años trabajando para una empresa, esforzándose y procurando dar mejores resultados cada día, y de repente llega un momento en el que te entregan el finiquito porque han cerrado un departamento entero, porque tu despido es más barato que el de otros o porque no has estado suficientemente cerca del jefe en el momento en el que se decidía quién iba a la calle.
Después del momento de palo, te encuentras en casa con un horizonte de unos meses de paro, un dinero de la indemnización y una probabilidad más bien escasa de encontrar un trabajo como el que tenías hace solo unos días.

Y te planteas si no sería una buena salida montar algo por tu cuenta. Durante años has pensado en cómo podrías hacer mejor las cosas si fueras tú el que dirigieras la empresa. O has fantaseado con crear un negocio relacionado con tu verdadera afición: la escalada, la jardinería, las tabernas… Tal vez llevas tiempo soñando con retirarte a un pueblecito de la costa a escribir o a rejentar un hotel.

Podría haber llegado ese momento. Podrías liarte la manta a la cabeza y crear tu empresa. Al menos intentar vivir de lo que te gusta. Cuando ser ingeniero o arquitecto no garantiza un puesto de trabajo decente ¿por qué no probar a ser tasquero aventajado o mancebo de colmado? ¿o algo más prosaico como fontanero o propietario de una abaiceria?

El problema es que adentrarse en un territorio desconocido siempre da miedo. Uno no sabe por dónde empezar, descubre que tres de cada cuatro empresas fracasan en los primeros años, no está seguro de ser capaz de salir a vender, de pelearse con la administración, de conseguir el dinero necesario…. Está el miedo de perder el poco dinero que tienes, y encontrarse al cabo de unos meses sin dinero y sin trabajo.

Si estás en esta situación, leer este blog puede ayudarte. Durante un mes voy a ir escribiendo, paso por paso, todo lo que necesitas saber y hacer para que esa aventura de crear una empresa tenga las mayores probabilidades de éxito. Procuraré que evites cometer los errores que yo y otros hemos cometido al crear empresas. El éxito no está garantizado, nunca lo puede estar cuando empieza una aventura. Pero lo que sí está garantizado es que si te decides a caminar por el estrecho sendero que conduce a la libertad y la prosperidad, el viaje merecerá la pena. Incluso aunque no llegues a Ítaca, estarás lleno de aventura, lleno de experiencias, rico de todo lo que habrás ganado en el camino.

¿Preparado para zarpar? .


MJ VAZQUEZ.