lunes, 28 de marzo de 2011

EL PLAN

Cuando se tiene una idea de negocio, elaborar un Plan de Empresa es absolutamente fundamental. Pero no sólo para poder presentar el proyecto a los potenciales inversores, sino también porque redactar este documento obliga al emprendedor a hacer un estudio muy exhaustivo de su idea: debe analizar el mercado y la competencia, identificar los puntos fuertes y débiles de su producto o servicio, estudiar la viabilidad financiera, etc.


Dónde encontrar información
Los emprendedores pueden encontrar manuales sobre cómo elaborar un Plan de Empresa en muchos organismos públicos, entre ellos la Dirección General de Política de la PYME (Ministerio de Economía) y algunos ayuntamientos y gobiernos autonómicos especialmente comprometidos con el fomento de la creación de empresas.

El Plan de Empresa debe ser eficaz, ordenado, comprensible, breve y fácil de leer. Para conseguirlo se pueden seguir algunas normas básicas:

- Evitar en la medida de lo posible tecnicismos de difícil comprensión.
- Ofrecer cifras y tablas fáciles de entender.
- Estructurar el contenido de manera clara.
- No extenderse más allá de unas 20 páginas.
- Usar un cuerpo de letra generoso, aunque sin exagerar.

Todo ello sin dejar fuera, eso sí, ni uno solo de los datos clave que el inversor ha de conocer. Son los siguientes:

- Naturaleza del proyecto.
- Producto o servicio.
- Mercado.
- Estrategia de desarrollo.
- Organización.
- Aspectos económicos.

Veamos qué hay que explicar en cada uno de estos puntos.

• Naturaleza del proyecto:

Los protagonistas absolutos de este capítulo son el producto o servicio en el que se basa la empresa y el equipo humano que la integrará. Sobre el producto, hay que explicar para qué sirve, qué necesidad pretende cubrir, qué innovaciones aporta, cuáles son sus rasgos diferenciales y cómo va a protegerse la idea desde el punto de vista legal.

Sobre las personas, hay que mencionar su formación y experiencia, su conocimiento del mercado y la red de contactos que tienen en él, además de describir las funciones que desarrollará cada una y establecer la distribución de papeles entre ellas. Para muchos inversores expertos, el equipo humano es el factor más determinante del éxito o el fracaso de una empresa.

El capítulo acabará con una breve historia de cómo surgió la idea y una valoración general. Conviene señalar también posibles riesgos y cómo se piensan afrontar, para así demostrar a los inversores que se ha pensado seriamente en las dificultades que pueden surgir.

• El producto o servicio:

Aunque el capítulo anterior ya haya dejado claro qué es lo que se va a comercializar, conviene extenderse más en sus características técnicas y detallar el proceso que permitirá fabricarlo (si es un producto) o prestarlo (en el caso de un servicio). Es el momento de explayarse, con moderación, cantando las excelencias de la idea.

• El mercado:

Partiendo de datos objetivos, hay que delimitar con precisión el segmento de mercado específico al que se dirigirá nuestro producto, detallando el perfil del cliente potencial y estudiando el potencial de crecimiento de ese mercado.

Una forma sencilla de definir el segmento de mercado es partir de una definición muy amplia -por ejemplo, toda la población de un país- e ir delimitando poco a poco las características que tendría el cliente potencial (edad, poder adquisitivo, hábitos, etc.). Esta operación se puede hacer tanto en bienes de consumo como en los dirigidos a empresas.

En este punto también hay que estudiar a la competencia -puntos fuertes y débiles, zona en la que opera, dimensión, etc.- y establecer si la estrategia ante ella será la competencia directa o la diferenciación.

• La estrategia de desarrollo:

¿Qué estrategia se va a seguir? El Plan de Empresa responderá a esa pregunta exponiendo de manera razonada la política de producto, la de precio, la de marketing y la de distribución.

En este apartado, por tanto, hay que explicar cómo se posiciona el producto, cómo se va a dar a conocer en el mercado y cómo va a llegar hasta el cliente potencial.

Y a partir de toda esa información, deberíamos estar ya en condiciones de establecer unas previsiones de ventas. Estas previsiones, unidas a las de costes fijos y variables, permiten determinar el punto de equilibrio entre ingresos y gastos -conocido como «punto muerto»- y el listón que marcaría la llegada de los primeros beneficios.

• La organización:

En el Plan de Empresa también hay que dejar constancia de la forma jurídica que adoptará la nueva empresa y detallar el organigrama de puestos, departamentos y funciones de la compañía. También habrá que definir la política de personal y de retribución prevista inicialmente y para el futuro.

• Aspectos económicos:

En este capítulo han de definirse, sin abrumar con una avalancha de cifras, los aspectos financieros fundamentales del proyecto, que son:

- Inversión inicial necesaria.
- Fuentes de financiación disponibles.
- Previsión de los resultados de la empresa a tres años vista.
- Previsión del plan de tesorería durante los cuatro primeros trimestres.

Es importante no ser excesivamente optimistas y, ante todo, argumentar sólidamente cada cifra y cada previsión.
El resumen ejecutivo
El resumen ejecutivo es lo último que se redacta, pero debe aparecer al principio del Plan de Empresa. En un máximo de dos páginas, ha de permitir al lector hacerse una idea muy completa del proyecto. Una idea que, además, le anime a seguir leyendo. Éstos son los puntos que debe incluir:

- Breve presentación de la empresa.
- Descripción de la oportunidad de mercado detectada.
- Descripción del producto y de sus factores diferenciales.
- Ventajas de la tecnología utilizada (sólo si es destacable).
- Presentación del equipo humano.
- Modelo de negocio y fuentes de ingresos previstas.
- Tamaño del mercado y potencial de crecimiento.
- Ventajas competitivas de la empresa.
- Previsiones de facturación a tres años vista.

MJ VAZQUEZ

martes, 15 de marzo de 2011

VENDER ,VENDER,VENDER

Aceptémoslo!, no a todo el mundo le gustan las ventas y no todos saben cómo vender.

Sin embargo, “la habilidad numero uno para tener éxito en la vida y en los negocios es aprender a vender” -

Si eres una de esas personas a quienes se les dificulta el tema de las ventas, pero reconoces su importancia y estas dispuesto(a) a dar un primer paso para aprender técnicas y mejorar así los ingresos de tu empresa, este artículo es para ti.

Puedes tener el mejor producto del mundo, quizás tengas excelentes precios y seas un gran administrador. Y todo eso es excelente, pero si no vendes con efectividad, tus utilidades serán pobres y tu negocio podría caer tarde o temprano en crisis financiera.

Las ventas generan el flujo de dineros que tu negocio necesita para mantenerse vivo y sano y por ello, estos son algunos consejos prácticos y económicos para comenzar a mejorar tus ventas a partir de hoy.
1. Si no eres vendedor nato o no posees habilidades de ventas, adquiere un libros sobre ventas hoy mismo y comienza a aprender sobre el tema.

2. Si eres vendedor, prepara un entrenamiento y hazlo periódicamente.

3. Asegúrate que todos en tu empresa tengan claro que todos son vendedores.

4. Si tienes vendedores, trabaja de cerca con ellos. Capacítalos, motívalos, ofréceles un buen plan de incentivos. Ellos son el gran activo para tu empresa.

5. Diseña buenas herramientas de ventas o mejora las que tengas actualmente: catálogos, webs, volantes, vallas, etc.

6. Crea un sistema de compensación para clientes que te recomienden a otros clientes. Tu cliente, cuando esta satisfecho como tal, también es un vendedor trabajando para tí (y gratis).

7. Utiliza estas tácticas de bajo costo para promocionar tu negocio y atraer así más clientes.

8. Implementa un sistema de entregas a domicilio y expande aún más tu mercado regional.

9. Crea ofertas y ganchos que atraigan la atención de tu cliente.

10. Estudia a tu competencia y crea un factor diferenciador que agregue valor a tu producto o negocio.

11. Mejora tus horarios de atención al público.

12. Premia a los mejores vendedores.

13. Si no las tienes, debes proponerte a partir de hoy, metas específicas de ventas. Medirlas por mes y analizarlas en períodos trimestrales y anuales es una buena técnica.

14. Trabaja incansablemente por alcanzar tus objetivos de ventas.

15. Implementa mejores servicios.

16. Dale valor agregado a tus servicios.

17. Atrévete a hacer cosas nuevas, creativas, ingeniosas y mide los resultados.

18. Si aún no la tienes, crea una página web para promocionar tu negocio en Internet. De esta forma captaras nuevos clientes.

19. Mejora tus sistemas de pago. Expande tus medios de pago aceptados de tal manera que tus clientes puedan tener mayor facilidad para comprar.

20. Considera la posibilidad de implementar un sistema de crédito.

21. Crea un sistema de cliente frecuente que recompense la fidelidad de tus mejores clientes.

22. Facilita en lo posible la adquisición de tu producto ya sea mejorando la visibilidad o ubicándolo en otras ubicaciones para atraer a tu cliente.

23. Utiliza el teléfono como herramienta de ventas. El telemarketing bien utilizado puede ser una increíble estrategia para captar nuevos clientes.

Y si aún quedara alguna duda sobre la importancia de las ventas y la necesidad de ser cada día más competitivos, debes saber lo siguiente:

Antes el cliente venía a tu negocio en búsqueda de tu producto. Hoy en día, tu producto debe llegar al cliente.

Antes el cliente evaluaba tu negocio como una opción. Hoy en día el cliente tendrá decenas de opciones similares o mejores a la tuya.

Antes el cliente compraba cerca de su zona. Hoy el cliente puede comprar en cualquier parte del mundo por Internet y recibir el producto en la puerta de su casa.

Todo vende: vende la presentación de tu personal, vende su lenguaje, vende la limpieza de tu local, vende la presentación de tu producto, vende tu logo, vende tu slogan, vende la presentación de tus documentos, todo vende.

La empresa que no desarrolla mejores técnicas de ventas tiene un solo destino: morir en el salvaje mundo de los negocios.

Hoy en día no es tan importante lo que sabes como la rapidez con la que aprendes. Si no sabes vender, debes comenzar a aprender hoy.

Finalmente recuerda: debes convertirte en un experto en ventas o al menos, tener la capacidad de tener en tu equipo a los mejores vendedores del mundo. Lo que dejes de hacer, tu competencia lo hará.

Hoy mismo puedes inscribirte en un curso de ventas y comenzar a transformar tu negocio desde adentro. ¿Cuánto estás dispuesto a invertir? ¿Cuánto realmente quieres mejorar tus ingresos?

MJ VAZQUEZ

miércoles, 9 de marzo de 2011

EMPEZAR CON POCO

Un mito común sobre los negocios es que para crear o empezar uno, se necesita contar con un buen capital o presupuesto.

Pero lo cierto es que para poder empezar un negocio, antes que contar con un gran capital o inversión, se necesita creatividad.
Te mostrare a continuación algunas ideas o consejos sobre cómo podemos iniciar un negocio con poco capital o presupuesto:
Iniciar un negocio en tu casa.

Antes que empezar por alquilar una oficina para nuestro negocio, por qué no empezar con una oficina en nuestra casa.
Tal vez nuestro hogar no esté en un sitio comercial o cercano , pero si hacemos una buena promoción y publicidad, nuestros clientes nos buscarán y encontrarán donde sea que estemos.

Iniciar un negocio en Internet.

Antes que crear un negocio que implique el rentar o adquirir un local o una tienda, por qué no iniciar nuestro negocio en Internet.
Podemos crear una página web donde ganemos dinero por publicidad, o crear una página web o tienda virtual en donde promocionemos y vendamos productos, que al ser pedidos, en caso no los fabriquemos nosotros, podemos comprarlos en el momento, o tenerlos almacenados en un pequeño cuarto en nuestra casa.

Alquilar en vez de comprar.

No sólo podemos alquilar el local u oficina necesaria para nuestro negocio en vez de comprarlos, sino que hoy en día, también podemos alquilar o rentar casi todo.
Hoy en día existen varias empresas dedicadas a alquilar enseres, equipos o maquinarias a otros negocios.
Si los costos se nos hacen muy elevados, podemos optar por empezar alquilando, por ejemplo, alquilar las mesas o sillas de nuestro restaurante restaurante,o la maquinaria para una reforma..

Alquilar un pequeño stand.

Si la idea de nuestro negocio es contar con un local o una tienda, pero no contamos con suficiente capital inicial, por qué no empezar rentando un pequeño stand, ya sea en un centro comercial, en una galería, en un mercado, etc.
Dependiendo de su ubicación, podemos encontrar stands de todos los precios.
Incluso, podemos optar por asociarnos con otro empresario que venda productos similares al nuestro, y alquilar juntos el mismo stand.

Alquilar un espacio dentro de otro negocio.

Podemos también empezar con rentar un pequeño puesto dentro de un negocio establecido, por ejemplo, alquilar un espacio dentro de una tienda de informatica, en donde podamos ofrecer productos de papeleria.
Para ello, no es necesario esperar que el dueño del negocio o tienda ofrezca alquilar un pequeño puesto o espacio dentro de él, sino que nosotros mismos podemos hacerle la oferta, ofreciendo pagar un alquiler y/o una comisión por que nos otorguen un espacio que no esté usando o no esté siendo bien aprovechado dentro de su local.

Vender a otros negocios.

Antes que tener un negocio que requiera de un local o una tienda en donde vendamos productos al público, podemos optar por crear un negocio que consista en vender al por mayor, es decir, vender productos que produzcamos, mandemos a producir o comercialicemos (compremos y vendamos), a otros negocios o empresas, para que luego éstas los vendan al consumidor final (al público).
Este modelo de negocio nos evita el tener que rentar una local o una tienda, pues los productos los venderemos a otros negocios que a su vez se encargan de ofrecerlos al público, pudiendo tener nuestra base de operaciones simplemente en nuestro hogar.

Vendedores por comisión.

Una forma de empezar a vender nuestros productos sin necesidad de gastar mucho, es contratando vendedores y pagándoles por comisión, es decir, pagándoles un porcentaje de acuerdo a la cantidad de productos que logren vender al consumidor final, o colocar en otros negocios o empresas.

Y ya más adelante cuando aumenten las ventas y ya no nos sea tan rentable pagarles por comisión, contratarlos y pagarles un sueldo fijo.

MJ VAZQUEZ.

miércoles, 2 de marzo de 2011

FINANCIACION

Procura conseguir por ti mismo todo lo que puedas. Si tienes vivienda en propiedad, es posible rehipotecarla para conseguir financiación adicional. La ventaja es que pagarás un tipo de interés más ventajoso que si pides un crédito al consumo.

Cuando negocies con el banco la apertura de la cuenta de la empresa, pide desde el principio una línea de crédito. Sin línea de crédito, no abras la cuenta. Aunque no te den mucho dinero, te permite tener un colchón para hacer frente a los pagos trimestrales a Hacienda, por ejemplo, o a las nóminas. Visita varios bancos, a ver qué te ofrece cada uno, y usa las distintas ofertas para conseguir mejores condiciones de los otros.

Con la línea de crédito pagas solo el interés del dinero que tienes dispuesto, no del total, con lo que eso supone tener un margen de maniobra sin coste hasta que realmente lo necesites. Si la pides al principio, y sobre todo si la pones como condición para abrir la cuenta, es más fácil que te la concedan. Como esperes a necesitarla, será imposible. Los bancos solo prestan a quien creen que les devolverá el dinero, y ese alguien no puede ser quien tiene una cuenta en descubierto.

Si te van a financiar los F&A(familia y amigos), procura dejarles bien clara la diferencia entre invertir y prestar: el que invierte, arriesga; el que presta, recupera su dinero. Si invierten, explícales una y otra vez que pueden perder su dinero, y cuando ya lo tengan claro, explícaselo otra vez. De lo contrario, te verás en la obligación moral (si la cosa acaba mal) de devolverles el dinero, pero tendrás que entregarles parte de los beneficios si va bien. Mal negocio para ti, porque ellos acaban ganando sin arriesgar.
Si te prestan dinero, tienes que devolvérselo antes o después. Procura dejar claro que será así, y si tienes dificultades para hacerlo explícales qué estás haciendo para pagarles y cuando lo harás.

Si tienes cualquier duda acerca de si van a entender estas cosas, rechaza su oferta. No tiene sentido arriesgarte a perder una amistad o tener un enfrentamiento en la familia por cinco o diez mil euros.

Olvídate de que un banco preste dinero a tu empresa. Lo primero que te van a pedir son garantías personales, y te pondrán muchas más pegas si pides 20.000 euros para un proyecto empresarial que para comprarte un coche. Así que lo que puedes hacer, si realmente necesitas esos 20.000 euros, es pedir el dinero para un coche, y luego dedicarlo a tu empresa. No es que sea muy ortodoxo, pero mientras lo devuelvas no tendrás problemas. Y si tienes alguna duda acerca de si podrás devolverlo, no se te ocurra pedirlo.

Por supuesto, no puedes hacerlo mientras estés parado, pero sí cuando ya te hayas dado de alta como autónomo, aunque es posible que tengas que pedirlo con tu pareja, si es que tiene un sueldo estable.

Por último, tal vez se te haya ocurrido pensar en ayudas públicas para emprendedores. Olvídate. En casi todos los casos el esfuerzo que se requiere no compensa. Aunque te la concedan, el dinero llega tarde y mal, y hubieras ganado mucho más dedicando ese esfuerzo a vender más.

De todas maneras, puedes preguntar en la cámara de comercio local, por si hay algo que pueda ser asequible. Y hay empresas que te asesoran y te ayudan para preparar las solicitudes, de modo que si tienes claro que quieres optar a una ayuda concreta puede venirte bien para que no te la rechacen por un papel mal presentado.

MJ VAZQUEZ