jueves, 28 de abril de 2011

EL MIEDO AL FRACASO

La persistencia es un elemento esencial para alcanzar el éxito. Si estudiamos la vida de grandes mujeres y hombres de Dios a través de la historia del hombre, vamos a ver que ellos lograron sus objetivos al vencer las adversidades, al aprender de sus errores y al persistir tenazmente en lo que se habían propuesto lograr.

Un muy buen ejemplo es Thomas Edison. Cuando niño, él fue catalogado como no apto para los colegios de esa época debido a que poseía lo que sus profesores llamaban una "mente confusa." Su madre lo enseñó en casa y le reveló el poder de leer libros. Fue entonces cuando el pequeño Thomas, desahuciado por la sociedad por "tonto," se transformó en un lector voraz y se dedicó a estudiar independientemente.

A los 10 años ya tenía su propio laboratorio de química y a los 12 había organizado un sistema de reparto de diarios que le significaba un ingreso importante para la edad que tenía.
El resto es historia. Thomas Edison fue uno de los más destacados inventores de la época moderna. Sus innumerables inventos, de los cuales el más conocido es la ampolleta, transformaron la sociedad de ésa época. Además de ser un inventor brillante, fue muy acertado en el manejo de sus finanzas. Se transformó en el prototipo de emprendedor americano y terminó siendo muy celebrado por sus compatriotas.

Sin embargo, pocos saben que T.Edison hizo más de mil experimentos antes de lograr hacer una ampolleta. Con otro de sus inventos hizo más de 50.000 experimentos antes de lograr su objetivo.
Sin duda, Edison no se dejaba disuadir hasta no lograr su objetivo.

¿Y nosotros? La mayoría de nosotros probablemente tendría que admitir humildemente que ya habríamos abandonado nuestro proyecto después del intento número 20 o, a lo más, el número 50.
Es porque la mayoría de los seres humanos no saben enfrentar un fracaso. La sociedad dicta que los fracasos son inaceptables y condena a cualquier persona que incurre en uno. Por eso la gran mayoría de las personas no se atreven a hacer algo nuevo. Le temen al fracaso y por eso no quieren asumir riesgos. Así apagan el espíritu emprendedor que tienen.

Las personas que logran el éxito, en cambio, tienen un enfoque diferente frente a un fracaso. Para ellos un fracaso no es ni bueno ni malo. Simplemente forma parte de la vida de uno cuando estás intentando hacer algo que nunca has hecho. Así cada fracaso se transforma en un a valiosa experiencia en la cual uno puede aprender muchíssimo.

Es cuando sabemos sobreponernos a la adversidad que se abren las puertas al éxito en nuestras vidas. Cuando nos enfrentamos a obstáculos que parecen ser insuperables nuestra mente comienza a ocuparse en un proceso poderoso de solución de problemas que en última instancia va a dar la salida…después de muchos intentos fallados.

El éxito es ir de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo" Winston Churchill .

MJ VAZQUEZ

martes, 5 de abril de 2011

LA CUENTA DE EXPLOTACION

Una forma muy sencilla de comenzar a ver en qué situación financiera te encuentras consiste en elaborar una relación de todas tus fuentes de ingresos y compararla con todas tus fuentes de gastos. Al documento que recoge esta relación lo llamamos cuenta de explotación.

Tu objetivo será que tus ingresos superen a tus gastos.
Si tus ingresos son iguales a tus gastos estás con el agua al cuello.
Si tus ingresos son menores que tus gastos estás en números rojos.

Es muy útil en la fase incial que identifiques qué ganas y qué gastas cada mes. Comienza con una aproximación y luego ves perfeccionándola.

Las principales fuentes de ingresos son:

Sueldo neto, propinas, comisiones, ingresos como autónomo, pagas extras.
Dividendos de acciones, fondos de inversión.
Devoluciones fiscales.
Ingresos por alquiler de un inmueble.
Pensiones u otras prestaciones sociales.
Devoluciones de préstamos.
Otras ganancias como premios.

Sumando todas estas cantidades tendrás los ingresos mensuales.

Los gastos suelen pertenecer a estas familias:

Vivienda.
Alimentación.
Servicios y suministros.
Mantenimiento (productos de limpieza, aseo, ferretería)
Vestido y complementos.
Transportes.
Salud.
Ocio.
Otros gastos (donativos,...)

Haz un cálculo de las cantidades que ingresas y gastas y tendrás tu cuenta de explotación. Esta información te será muy útil para poder ver donde está el problema.

MJ VAZQUEZ