En vez de hablar de “fracaso” empresarial, empecemos por hablar de “fallo” empresarial, una expresión más exacta y menos castigadora y terminal. LA GRAN mayoría de los emprendimientos termina mal. Esa es la dura realidad, en España y el mundo. No todos los emprendedores tienen éxito, ni mucho menos. En EEUU, la mayoría de los emprendimientos muere antes de cinco años. Todo indica que en España la situación es parecida o algo peor.
Con esto en mente, no debemos pensar en los emprendimientos como empresas comunes y corrientes, sino como organizaciones temporales cuya misión es descubrir un modelo de negocios rentable y escalable. Su éxito depende de fallar lo más rápidamente posible, aprender de los errores, descartar cuanto antes lo que no funciona y ajustar las cosas hasta dar con un modelo de negocios exitoso.
La mayoría de las veces, los recursos se acaban antes de que el emprendedor logre dar con el modelo de negocios más apropiado. Si eso ocurre, más vale que la empresa cierre sus puertas temprano y al menor costo posible. Aunque para nadie es un honor acarrear con un fallo (en todas partes se valora más el éxito que el fracaso), tampoco es un pecado mortal.
No así en España. Aquí el emprendedor fallido queda estigmatizado, muchas veces de por vida. Se lo mira como alguien que ha demostrado ser “malo para los negocios” y que, con un estigma a cuestas, no merece ser sujeto de crédito ni tampoco una segunda oportunidad. De hecho, hay una sanción moral implícita: si no pagó todo el dinero que debía, “merece pagar por lo que hizo”. Las puertas y las viejas amistades se cierran. Las empresas más importantes se resisten a contratarlo. Es, en definitiva, un fracasado.
¡Qué injusto! En el fútbol, un delantero que trata de meter un gol y falla es alguien a quien le salió mal la jugada. No así con nuestros emprendedores. Si fallan es porque son malos. Además, esto es malo para todos. Al igual que un delantero, nuestros emprendedores tratan de “meter un gol” cada vez que ven la oportunidad, pero no siempre lo logran, ni mucho menos. Para llegar al desarrollo necesitamos que muchos emprendedores se atrevan “chutar”, aunque fallen. Con un poco de suerte y talento, a punta de generar situaciones de gol y patear bien la pelota, vamos a ganar el partido.
Pero si los seguimos estigmatizando, estamos fritos. Un grupo de expertos concluyó que la principal razón por la que la gente emprende poco en España no es la burocracia asociada a abrir una empresa ni la dificultad de conseguir fondos, sino el castigo social que reciben los emprendedores que fallan.
Un reto básico es cambiar nuestro lenguaje. En vez de hablar de “fracaso” empresarial empecemos por hablar de “fallo” empresarial, una expresión más exacta y menos castigadora y terminal. Poco a poco, a punta de hablar mejor, empezaremos a pensar mejor y a reconocer entre nuestros emprendedores fallidos a aquellos que crearán la España futura, en todos los ámbitos. Una bonita jugada para llegar al gol.
M.J.VAZQUEZ
miércoles, 25 de mayo de 2011
jueves, 12 de mayo de 2011
COMO CREAR UNA SL
Forma tradicional:
Primero debemos obtener una certificación negativa de denominación social, con esto se comprueba que no existe otra sociedad que tenga vuestro mismo nombre. Esto se hace en el Registro Mercantil Central de Madrid (C/ Príncipe de Vergara, 72- 28006- Tlf. 91 564 52 53) o por medio de una gestoría, asesoría o a través del notario (que es quien os autoriza la escritura de constitución). También se puede solicitar desde la web del registro mercantil central por e mail.
Para formalizar la solicitud, debéis enviar una carta a nombre de uno de los futuros socios especificando hasta tres nombres, por orden de preferencia, y la naturaleza jurídica de la sociedad (S.A., S.L., S.Com., S.A.L. o S.L.L.).
En la escritura pública de constitución de la sociedad el Notario otorga la escritura pública protocolizando los estatutos y aprobando los socios. Esto lo realiza íntegramente el notario, vosotros solo tenéis que darle los siguientes datos:
1. D.N.I. y en su caso los documentos que acrediten el matrimonio, divorcio...
2. Certificación Negativa de la Denominación Social.
3. Aportación de cada socio en cantidad y cualidad (bienes, metálico o derecho) y proporción desembolsada en el momento de la constitución.
4. Designación de los socios que ostenten los cargos.
5. Fecha de inicio de la actividad.
6. Gastos de Constitución.
7. Estatutos sociales aprobados por los socios (también os lo puede hacer el notario)
8. La escritura pública deberá presentarse a inscripción en el Registro Mercantil en el plazo de dos meses desde el otorgamiento.
La autoliquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, I.T.P/A.J.D., es un impuesto al que están sujetos determinadas actividades como la venta de una casa (I.T.P) o los actos notariales (A.J.D).
Debéis presentar el modelo 600 del ITP/AJD, junto con la escritura de la sociedad, en el Registro de la Propiedad indicando cuál va a ser la cuota tributaria. Tenéis que formalizarlo antes de 30 días hábiles desde el otorgamiento de la escritura pública. Supone el 1% del capital social.
La inscripción en el Registro Mercantil de la Provincia, se trata de donde esté el domicilio social adjuntando escritura de constitución, Certificado Negativo de denominación social y carta de pago del ITP/AJD. Este es un instrumento de información a terceros, y con su existencia se pretende proteger a la empresa, a los terceros que negocian con ella y al orden económico en general. Os concede la personalidad jurídica por lo que desde ese momento, vuestra empresa existe legalmente.
Debe realizarse en el plazo de dos meses desde el otorgamiento de la escritura.
La legalización de los libros oficiales de comercio, tales como, el Libro de Inventario y Cuentas Anuales, el Libro diario, el Libro de Actas y el Libro Registro de Socios. Se compra en papelerías especializadas y se legaliza en el Registro Mercantil de la Provincia con fecha anterior al inicio de la actividad. Os costará alrededor de 18.03 euros.
La declaración censal da a conocer algunos datos importantes como la declaración del inicio de la actividad, la declaración previa al inicio de las operaciones (1) y la solicitud de código de Identificación Fiscal. Así, os daréis de alta en el censo del I.V.A. y la empresa queda registrada en hacienda para las declaraciones de impuestos.
Se solicita en la Agencia Estatal de Administración Tributaria rellenando el impreso 036 o 037 (simplificada). Respecto a lo demás, es igual que en el caso de empresario individual.
El Impuesto de Actividades Económicas grava el hecho de ejercer actividades empresariales. Al pagar, os faculta para realizar esa actividad concreta en que os habéis inscrito (epígrafe). Por ello, si vais a desarrollar varias actividades, os debéis inscribir en el epígrafe correspondiente a cada una de ellas y por tanto, pagar una cuota por cada una. También habrá que asumir una cuota municipal, provincial o nacional según el ámbito de actuación de vuestra empresa.
Si tenéis varias localidades posibles donde ubicar vuestra empresa, es interesante que pidáis en los ayuntamientos correspondientes la ordenanza fiscal para ver cuál es el incremento que cada uno de ellos impone en la cuota del I.A.E. (que puede ser entre 1,4 y 2 veces) y la que recarga la Diputación Provincial (que puede ser de hasta un 40%).
Se formaliza en la Agencia Estatal de Administración Tributaria (Hacienda) presentando el formulario 845, en caso de cuota local, o el 486, en caso de cuota provincial o nacional. 10 días hábiles anteriores al inicio de la actividad.
Con el Alta y Afiliación de los Socios en la Seguridad Social, el titular queda protegido por el sistema de la S.S. al cumplimentar los impresos TA1 (afiliación) y el Parte de Alta de Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, recogido y presentado en la Tesorería Territorial de la Seguridad Social. Tampoco cuesta dinero. Hay que hacerlo en 30 días naturales desde el alta en el I.A.E
La inscripción de la empresa en la Seguridad Social tiene que ser una empresa que contrata un trabajador (o más si así lo decidís) por cuenta ajena tenéis que inscribir la empresa en la S.S, optando bien por el Instituto Nacional del a S.S. bien por una Mutua (ofrecen más servicios).
También se hace en la Tesorería Territorial de la S.S. Cuando presentéis el impreso modelo TA6, con copia y original de la escritura de constitución, el documento de alta en el IAE y el contrato con la Mutua, podrán otorgaros el número de afiliación a la S.S. o Código de Cuenta de Cotización. Si todavía no se tenéis el número de afiliación a la Seguridad Social, se adjuntará también copia del TA1.
Ha de realizarse con anterioridad al inicio de la actividad. Sin coste.
El alta y afiliación de los trabajadores en la seguridad social es necesario ya que con esto quedan protegidos los trabajadores, quienes recibirán su número de afiliación. Si el trabajador ya lo tiene, sólo hay que darlo de alta en la empresa.
Tesorería Territorial de la Seguridad Social. Impreso oficial de afiliación (TA1) y el de Solicitud de Alta, Baja o Variación de Datos del Trabajador (TA2) para cada uno de los trabajadores, adjuntando fotocopia del D.N.I. Al menos un día antes del inicio de actividades por el trabajador.
Con la contratación del personal y registro del contrato hacéis un contrato formal de los trabajadores en el Instituto Nacional de Empleo. Se debe dar parte a la Oficina de Empleo.
Adquisición y sellado de los libros de visita y de matrícula de los trabajadores, es en éste en el que debe constar por escrito los datos de los trabajadores que presten o hayan prestado servicios a la empresa, así como las variaciones en su situación laboral. En el Libro de Visitas se exponen las actas que levante la inspección.
Ambos pueden comprarse en una papelería y legalizarse en la Consejería de Trabajo y Seguridad Social. Debe realizarse en los 30 días siguientes al inicio de la actividad.
Ante el inicio de la actividad debéis proceder a la comunicación de apertura en la Consejería de Trabajo (mediante el impreso oficial de comunicación de apertura) y siempre antes de 30 días desde el inicio de la actividad.
MJ VAZQUEZ
jueves, 28 de abril de 2011
EL MIEDO AL FRACASO
La persistencia es un elemento esencial para alcanzar el éxito. Si estudiamos la vida de grandes mujeres y hombres de Dios a través de la historia del hombre, vamos a ver que ellos lograron sus objetivos al vencer las adversidades, al aprender de sus errores y al persistir tenazmente en lo que se habían propuesto lograr.
Un muy buen ejemplo es Thomas Edison. Cuando niño, él fue catalogado como no apto para los colegios de esa época debido a que poseía lo que sus profesores llamaban una "mente confusa." Su madre lo enseñó en casa y le reveló el poder de leer libros. Fue entonces cuando el pequeño Thomas, desahuciado por la sociedad por "tonto," se transformó en un lector voraz y se dedicó a estudiar independientemente.
A los 10 años ya tenía su propio laboratorio de química y a los 12 había organizado un sistema de reparto de diarios que le significaba un ingreso importante para la edad que tenía.
El resto es historia. Thomas Edison fue uno de los más destacados inventores de la época moderna. Sus innumerables inventos, de los cuales el más conocido es la ampolleta, transformaron la sociedad de ésa época. Además de ser un inventor brillante, fue muy acertado en el manejo de sus finanzas. Se transformó en el prototipo de emprendedor americano y terminó siendo muy celebrado por sus compatriotas.
Sin embargo, pocos saben que T.Edison hizo más de mil experimentos antes de lograr hacer una ampolleta. Con otro de sus inventos hizo más de 50.000 experimentos antes de lograr su objetivo.
Sin duda, Edison no se dejaba disuadir hasta no lograr su objetivo.
¿Y nosotros? La mayoría de nosotros probablemente tendría que admitir humildemente que ya habríamos abandonado nuestro proyecto después del intento número 20 o, a lo más, el número 50.
Es porque la mayoría de los seres humanos no saben enfrentar un fracaso. La sociedad dicta que los fracasos son inaceptables y condena a cualquier persona que incurre en uno. Por eso la gran mayoría de las personas no se atreven a hacer algo nuevo. Le temen al fracaso y por eso no quieren asumir riesgos. Así apagan el espíritu emprendedor que tienen.
Las personas que logran el éxito, en cambio, tienen un enfoque diferente frente a un fracaso. Para ellos un fracaso no es ni bueno ni malo. Simplemente forma parte de la vida de uno cuando estás intentando hacer algo que nunca has hecho. Así cada fracaso se transforma en un a valiosa experiencia en la cual uno puede aprender muchíssimo.
Es cuando sabemos sobreponernos a la adversidad que se abren las puertas al éxito en nuestras vidas. Cuando nos enfrentamos a obstáculos que parecen ser insuperables nuestra mente comienza a ocuparse en un proceso poderoso de solución de problemas que en última instancia va a dar la salida…después de muchos intentos fallados.
El éxito es ir de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo" Winston Churchill .
MJ VAZQUEZ
Un muy buen ejemplo es Thomas Edison. Cuando niño, él fue catalogado como no apto para los colegios de esa época debido a que poseía lo que sus profesores llamaban una "mente confusa." Su madre lo enseñó en casa y le reveló el poder de leer libros. Fue entonces cuando el pequeño Thomas, desahuciado por la sociedad por "tonto," se transformó en un lector voraz y se dedicó a estudiar independientemente.
A los 10 años ya tenía su propio laboratorio de química y a los 12 había organizado un sistema de reparto de diarios que le significaba un ingreso importante para la edad que tenía.
El resto es historia. Thomas Edison fue uno de los más destacados inventores de la época moderna. Sus innumerables inventos, de los cuales el más conocido es la ampolleta, transformaron la sociedad de ésa época. Además de ser un inventor brillante, fue muy acertado en el manejo de sus finanzas. Se transformó en el prototipo de emprendedor americano y terminó siendo muy celebrado por sus compatriotas.
Sin embargo, pocos saben que T.Edison hizo más de mil experimentos antes de lograr hacer una ampolleta. Con otro de sus inventos hizo más de 50.000 experimentos antes de lograr su objetivo.
Sin duda, Edison no se dejaba disuadir hasta no lograr su objetivo.
¿Y nosotros? La mayoría de nosotros probablemente tendría que admitir humildemente que ya habríamos abandonado nuestro proyecto después del intento número 20 o, a lo más, el número 50.
Es porque la mayoría de los seres humanos no saben enfrentar un fracaso. La sociedad dicta que los fracasos son inaceptables y condena a cualquier persona que incurre en uno. Por eso la gran mayoría de las personas no se atreven a hacer algo nuevo. Le temen al fracaso y por eso no quieren asumir riesgos. Así apagan el espíritu emprendedor que tienen.
Las personas que logran el éxito, en cambio, tienen un enfoque diferente frente a un fracaso. Para ellos un fracaso no es ni bueno ni malo. Simplemente forma parte de la vida de uno cuando estás intentando hacer algo que nunca has hecho. Así cada fracaso se transforma en un a valiosa experiencia en la cual uno puede aprender muchíssimo.
Es cuando sabemos sobreponernos a la adversidad que se abren las puertas al éxito en nuestras vidas. Cuando nos enfrentamos a obstáculos que parecen ser insuperables nuestra mente comienza a ocuparse en un proceso poderoso de solución de problemas que en última instancia va a dar la salida…después de muchos intentos fallados.
El éxito es ir de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo" Winston Churchill .
MJ VAZQUEZ
martes, 5 de abril de 2011
LA CUENTA DE EXPLOTACION
Una forma muy sencilla de comenzar a ver en qué situación financiera te encuentras consiste en elaborar una relación de todas tus fuentes de ingresos y compararla con todas tus fuentes de gastos. Al documento que recoge esta relación lo llamamos cuenta de explotación.
Tu objetivo será que tus ingresos superen a tus gastos.
Si tus ingresos son iguales a tus gastos estás con el agua al cuello.
Si tus ingresos son menores que tus gastos estás en números rojos.
Es muy útil en la fase incial que identifiques qué ganas y qué gastas cada mes. Comienza con una aproximación y luego ves perfeccionándola.
Las principales fuentes de ingresos son:
Sueldo neto, propinas, comisiones, ingresos como autónomo, pagas extras.
Dividendos de acciones, fondos de inversión.
Devoluciones fiscales.
Ingresos por alquiler de un inmueble.
Pensiones u otras prestaciones sociales.
Devoluciones de préstamos.
Otras ganancias como premios.
Sumando todas estas cantidades tendrás los ingresos mensuales.
Los gastos suelen pertenecer a estas familias:
Vivienda.
Alimentación.
Servicios y suministros.
Mantenimiento (productos de limpieza, aseo, ferretería)
Vestido y complementos.
Transportes.
Salud.
Ocio.
Otros gastos (donativos,...)
Haz un cálculo de las cantidades que ingresas y gastas y tendrás tu cuenta de explotación. Esta información te será muy útil para poder ver donde está el problema.
MJ VAZQUEZ
Tu objetivo será que tus ingresos superen a tus gastos.
Si tus ingresos son iguales a tus gastos estás con el agua al cuello.
Si tus ingresos son menores que tus gastos estás en números rojos.
Es muy útil en la fase incial que identifiques qué ganas y qué gastas cada mes. Comienza con una aproximación y luego ves perfeccionándola.
Las principales fuentes de ingresos son:
Sueldo neto, propinas, comisiones, ingresos como autónomo, pagas extras.
Dividendos de acciones, fondos de inversión.
Devoluciones fiscales.
Ingresos por alquiler de un inmueble.
Pensiones u otras prestaciones sociales.
Devoluciones de préstamos.
Otras ganancias como premios.
Sumando todas estas cantidades tendrás los ingresos mensuales.
Los gastos suelen pertenecer a estas familias:
Vivienda.
Alimentación.
Servicios y suministros.
Mantenimiento (productos de limpieza, aseo, ferretería)
Vestido y complementos.
Transportes.
Salud.
Ocio.
Otros gastos (donativos,...)
Haz un cálculo de las cantidades que ingresas y gastas y tendrás tu cuenta de explotación. Esta información te será muy útil para poder ver donde está el problema.
MJ VAZQUEZ
lunes, 28 de marzo de 2011
EL PLAN
Cuando se tiene una idea de negocio, elaborar un Plan de Empresa es absolutamente fundamental. Pero no sólo para poder presentar el proyecto a los potenciales inversores, sino también porque redactar este documento obliga al emprendedor a hacer un estudio muy exhaustivo de su idea: debe analizar el mercado y la competencia, identificar los puntos fuertes y débiles de su producto o servicio, estudiar la viabilidad financiera, etc.
Dónde encontrar información
Los emprendedores pueden encontrar manuales sobre cómo elaborar un Plan de Empresa en muchos organismos públicos, entre ellos la Dirección General de Política de la PYME (Ministerio de Economía) y algunos ayuntamientos y gobiernos autonómicos especialmente comprometidos con el fomento de la creación de empresas.
El Plan de Empresa debe ser eficaz, ordenado, comprensible, breve y fácil de leer. Para conseguirlo se pueden seguir algunas normas básicas:
- Evitar en la medida de lo posible tecnicismos de difícil comprensión.
- Ofrecer cifras y tablas fáciles de entender.
- Estructurar el contenido de manera clara.
- No extenderse más allá de unas 20 páginas.
- Usar un cuerpo de letra generoso, aunque sin exagerar.
Todo ello sin dejar fuera, eso sí, ni uno solo de los datos clave que el inversor ha de conocer. Son los siguientes:
- Naturaleza del proyecto.
- Producto o servicio.
- Mercado.
- Estrategia de desarrollo.
- Organización.
- Aspectos económicos.
Veamos qué hay que explicar en cada uno de estos puntos.
• Naturaleza del proyecto:
Los protagonistas absolutos de este capítulo son el producto o servicio en el que se basa la empresa y el equipo humano que la integrará. Sobre el producto, hay que explicar para qué sirve, qué necesidad pretende cubrir, qué innovaciones aporta, cuáles son sus rasgos diferenciales y cómo va a protegerse la idea desde el punto de vista legal.
Sobre las personas, hay que mencionar su formación y experiencia, su conocimiento del mercado y la red de contactos que tienen en él, además de describir las funciones que desarrollará cada una y establecer la distribución de papeles entre ellas. Para muchos inversores expertos, el equipo humano es el factor más determinante del éxito o el fracaso de una empresa.
El capítulo acabará con una breve historia de cómo surgió la idea y una valoración general. Conviene señalar también posibles riesgos y cómo se piensan afrontar, para así demostrar a los inversores que se ha pensado seriamente en las dificultades que pueden surgir.
• El producto o servicio:
Aunque el capítulo anterior ya haya dejado claro qué es lo que se va a comercializar, conviene extenderse más en sus características técnicas y detallar el proceso que permitirá fabricarlo (si es un producto) o prestarlo (en el caso de un servicio). Es el momento de explayarse, con moderación, cantando las excelencias de la idea.
• El mercado:
Partiendo de datos objetivos, hay que delimitar con precisión el segmento de mercado específico al que se dirigirá nuestro producto, detallando el perfil del cliente potencial y estudiando el potencial de crecimiento de ese mercado.
Una forma sencilla de definir el segmento de mercado es partir de una definición muy amplia -por ejemplo, toda la población de un país- e ir delimitando poco a poco las características que tendría el cliente potencial (edad, poder adquisitivo, hábitos, etc.). Esta operación se puede hacer tanto en bienes de consumo como en los dirigidos a empresas.
En este punto también hay que estudiar a la competencia -puntos fuertes y débiles, zona en la que opera, dimensión, etc.- y establecer si la estrategia ante ella será la competencia directa o la diferenciación.
• La estrategia de desarrollo:
¿Qué estrategia se va a seguir? El Plan de Empresa responderá a esa pregunta exponiendo de manera razonada la política de producto, la de precio, la de marketing y la de distribución.
En este apartado, por tanto, hay que explicar cómo se posiciona el producto, cómo se va a dar a conocer en el mercado y cómo va a llegar hasta el cliente potencial.
Y a partir de toda esa información, deberíamos estar ya en condiciones de establecer unas previsiones de ventas. Estas previsiones, unidas a las de costes fijos y variables, permiten determinar el punto de equilibrio entre ingresos y gastos -conocido como «punto muerto»- y el listón que marcaría la llegada de los primeros beneficios.
• La organización:
En el Plan de Empresa también hay que dejar constancia de la forma jurídica que adoptará la nueva empresa y detallar el organigrama de puestos, departamentos y funciones de la compañía. También habrá que definir la política de personal y de retribución prevista inicialmente y para el futuro.
• Aspectos económicos:
En este capítulo han de definirse, sin abrumar con una avalancha de cifras, los aspectos financieros fundamentales del proyecto, que son:
- Inversión inicial necesaria.
- Fuentes de financiación disponibles.
- Previsión de los resultados de la empresa a tres años vista.
- Previsión del plan de tesorería durante los cuatro primeros trimestres.
Es importante no ser excesivamente optimistas y, ante todo, argumentar sólidamente cada cifra y cada previsión.
El resumen ejecutivo
El resumen ejecutivo es lo último que se redacta, pero debe aparecer al principio del Plan de Empresa. En un máximo de dos páginas, ha de permitir al lector hacerse una idea muy completa del proyecto. Una idea que, además, le anime a seguir leyendo. Éstos son los puntos que debe incluir:
- Breve presentación de la empresa.
- Descripción de la oportunidad de mercado detectada.
- Descripción del producto y de sus factores diferenciales.
- Ventajas de la tecnología utilizada (sólo si es destacable).
- Presentación del equipo humano.
- Modelo de negocio y fuentes de ingresos previstas.
- Tamaño del mercado y potencial de crecimiento.
- Ventajas competitivas de la empresa.
- Previsiones de facturación a tres años vista.
MJ VAZQUEZ
Dónde encontrar información
Los emprendedores pueden encontrar manuales sobre cómo elaborar un Plan de Empresa en muchos organismos públicos, entre ellos la Dirección General de Política de la PYME (Ministerio de Economía) y algunos ayuntamientos y gobiernos autonómicos especialmente comprometidos con el fomento de la creación de empresas.
El Plan de Empresa debe ser eficaz, ordenado, comprensible, breve y fácil de leer. Para conseguirlo se pueden seguir algunas normas básicas:
- Evitar en la medida de lo posible tecnicismos de difícil comprensión.
- Ofrecer cifras y tablas fáciles de entender.
- Estructurar el contenido de manera clara.
- No extenderse más allá de unas 20 páginas.
- Usar un cuerpo de letra generoso, aunque sin exagerar.
Todo ello sin dejar fuera, eso sí, ni uno solo de los datos clave que el inversor ha de conocer. Son los siguientes:
- Naturaleza del proyecto.
- Producto o servicio.
- Mercado.
- Estrategia de desarrollo.
- Organización.
- Aspectos económicos.
Veamos qué hay que explicar en cada uno de estos puntos.
• Naturaleza del proyecto:
Los protagonistas absolutos de este capítulo son el producto o servicio en el que se basa la empresa y el equipo humano que la integrará. Sobre el producto, hay que explicar para qué sirve, qué necesidad pretende cubrir, qué innovaciones aporta, cuáles son sus rasgos diferenciales y cómo va a protegerse la idea desde el punto de vista legal.
Sobre las personas, hay que mencionar su formación y experiencia, su conocimiento del mercado y la red de contactos que tienen en él, además de describir las funciones que desarrollará cada una y establecer la distribución de papeles entre ellas. Para muchos inversores expertos, el equipo humano es el factor más determinante del éxito o el fracaso de una empresa.
El capítulo acabará con una breve historia de cómo surgió la idea y una valoración general. Conviene señalar también posibles riesgos y cómo se piensan afrontar, para así demostrar a los inversores que se ha pensado seriamente en las dificultades que pueden surgir.
• El producto o servicio:
Aunque el capítulo anterior ya haya dejado claro qué es lo que se va a comercializar, conviene extenderse más en sus características técnicas y detallar el proceso que permitirá fabricarlo (si es un producto) o prestarlo (en el caso de un servicio). Es el momento de explayarse, con moderación, cantando las excelencias de la idea.
• El mercado:
Partiendo de datos objetivos, hay que delimitar con precisión el segmento de mercado específico al que se dirigirá nuestro producto, detallando el perfil del cliente potencial y estudiando el potencial de crecimiento de ese mercado.
Una forma sencilla de definir el segmento de mercado es partir de una definición muy amplia -por ejemplo, toda la población de un país- e ir delimitando poco a poco las características que tendría el cliente potencial (edad, poder adquisitivo, hábitos, etc.). Esta operación se puede hacer tanto en bienes de consumo como en los dirigidos a empresas.
En este punto también hay que estudiar a la competencia -puntos fuertes y débiles, zona en la que opera, dimensión, etc.- y establecer si la estrategia ante ella será la competencia directa o la diferenciación.
• La estrategia de desarrollo:
¿Qué estrategia se va a seguir? El Plan de Empresa responderá a esa pregunta exponiendo de manera razonada la política de producto, la de precio, la de marketing y la de distribución.
En este apartado, por tanto, hay que explicar cómo se posiciona el producto, cómo se va a dar a conocer en el mercado y cómo va a llegar hasta el cliente potencial.
Y a partir de toda esa información, deberíamos estar ya en condiciones de establecer unas previsiones de ventas. Estas previsiones, unidas a las de costes fijos y variables, permiten determinar el punto de equilibrio entre ingresos y gastos -conocido como «punto muerto»- y el listón que marcaría la llegada de los primeros beneficios.
• La organización:
En el Plan de Empresa también hay que dejar constancia de la forma jurídica que adoptará la nueva empresa y detallar el organigrama de puestos, departamentos y funciones de la compañía. También habrá que definir la política de personal y de retribución prevista inicialmente y para el futuro.
• Aspectos económicos:
En este capítulo han de definirse, sin abrumar con una avalancha de cifras, los aspectos financieros fundamentales del proyecto, que son:
- Inversión inicial necesaria.
- Fuentes de financiación disponibles.
- Previsión de los resultados de la empresa a tres años vista.
- Previsión del plan de tesorería durante los cuatro primeros trimestres.
Es importante no ser excesivamente optimistas y, ante todo, argumentar sólidamente cada cifra y cada previsión.
El resumen ejecutivo
El resumen ejecutivo es lo último que se redacta, pero debe aparecer al principio del Plan de Empresa. En un máximo de dos páginas, ha de permitir al lector hacerse una idea muy completa del proyecto. Una idea que, además, le anime a seguir leyendo. Éstos son los puntos que debe incluir:
- Breve presentación de la empresa.
- Descripción de la oportunidad de mercado detectada.
- Descripción del producto y de sus factores diferenciales.
- Ventajas de la tecnología utilizada (sólo si es destacable).
- Presentación del equipo humano.
- Modelo de negocio y fuentes de ingresos previstas.
- Tamaño del mercado y potencial de crecimiento.
- Ventajas competitivas de la empresa.
- Previsiones de facturación a tres años vista.
MJ VAZQUEZ
martes, 15 de marzo de 2011
VENDER ,VENDER,VENDER
Aceptémoslo!, no a todo el mundo le gustan las ventas y no todos saben cómo vender.
Sin embargo, “la habilidad numero uno para tener éxito en la vida y en los negocios es aprender a vender” -
Si eres una de esas personas a quienes se les dificulta el tema de las ventas, pero reconoces su importancia y estas dispuesto(a) a dar un primer paso para aprender técnicas y mejorar así los ingresos de tu empresa, este artículo es para ti.
Puedes tener el mejor producto del mundo, quizás tengas excelentes precios y seas un gran administrador. Y todo eso es excelente, pero si no vendes con efectividad, tus utilidades serán pobres y tu negocio podría caer tarde o temprano en crisis financiera.
Las ventas generan el flujo de dineros que tu negocio necesita para mantenerse vivo y sano y por ello, estos son algunos consejos prácticos y económicos para comenzar a mejorar tus ventas a partir de hoy.
1. Si no eres vendedor nato o no posees habilidades de ventas, adquiere un libros sobre ventas hoy mismo y comienza a aprender sobre el tema.
2. Si eres vendedor, prepara un entrenamiento y hazlo periódicamente.
3. Asegúrate que todos en tu empresa tengan claro que todos son vendedores.
4. Si tienes vendedores, trabaja de cerca con ellos. Capacítalos, motívalos, ofréceles un buen plan de incentivos. Ellos son el gran activo para tu empresa.
5. Diseña buenas herramientas de ventas o mejora las que tengas actualmente: catálogos, webs, volantes, vallas, etc.
6. Crea un sistema de compensación para clientes que te recomienden a otros clientes. Tu cliente, cuando esta satisfecho como tal, también es un vendedor trabajando para tí (y gratis).
7. Utiliza estas tácticas de bajo costo para promocionar tu negocio y atraer así más clientes.
8. Implementa un sistema de entregas a domicilio y expande aún más tu mercado regional.
9. Crea ofertas y ganchos que atraigan la atención de tu cliente.
10. Estudia a tu competencia y crea un factor diferenciador que agregue valor a tu producto o negocio.
11. Mejora tus horarios de atención al público.
12. Premia a los mejores vendedores.
13. Si no las tienes, debes proponerte a partir de hoy, metas específicas de ventas. Medirlas por mes y analizarlas en períodos trimestrales y anuales es una buena técnica.
14. Trabaja incansablemente por alcanzar tus objetivos de ventas.
15. Implementa mejores servicios.
16. Dale valor agregado a tus servicios.
17. Atrévete a hacer cosas nuevas, creativas, ingeniosas y mide los resultados.
18. Si aún no la tienes, crea una página web para promocionar tu negocio en Internet. De esta forma captaras nuevos clientes.
19. Mejora tus sistemas de pago. Expande tus medios de pago aceptados de tal manera que tus clientes puedan tener mayor facilidad para comprar.
20. Considera la posibilidad de implementar un sistema de crédito.
21. Crea un sistema de cliente frecuente que recompense la fidelidad de tus mejores clientes.
22. Facilita en lo posible la adquisición de tu producto ya sea mejorando la visibilidad o ubicándolo en otras ubicaciones para atraer a tu cliente.
23. Utiliza el teléfono como herramienta de ventas. El telemarketing bien utilizado puede ser una increíble estrategia para captar nuevos clientes.
Y si aún quedara alguna duda sobre la importancia de las ventas y la necesidad de ser cada día más competitivos, debes saber lo siguiente:
Antes el cliente venía a tu negocio en búsqueda de tu producto. Hoy en día, tu producto debe llegar al cliente.
Antes el cliente evaluaba tu negocio como una opción. Hoy en día el cliente tendrá decenas de opciones similares o mejores a la tuya.
Antes el cliente compraba cerca de su zona. Hoy el cliente puede comprar en cualquier parte del mundo por Internet y recibir el producto en la puerta de su casa.
Todo vende: vende la presentación de tu personal, vende su lenguaje, vende la limpieza de tu local, vende la presentación de tu producto, vende tu logo, vende tu slogan, vende la presentación de tus documentos, todo vende.
La empresa que no desarrolla mejores técnicas de ventas tiene un solo destino: morir en el salvaje mundo de los negocios.
Hoy en día no es tan importante lo que sabes como la rapidez con la que aprendes. Si no sabes vender, debes comenzar a aprender hoy.
Finalmente recuerda: debes convertirte en un experto en ventas o al menos, tener la capacidad de tener en tu equipo a los mejores vendedores del mundo. Lo que dejes de hacer, tu competencia lo hará.
Hoy mismo puedes inscribirte en un curso de ventas y comenzar a transformar tu negocio desde adentro. ¿Cuánto estás dispuesto a invertir? ¿Cuánto realmente quieres mejorar tus ingresos?
MJ VAZQUEZ
Sin embargo, “la habilidad numero uno para tener éxito en la vida y en los negocios es aprender a vender” -
Si eres una de esas personas a quienes se les dificulta el tema de las ventas, pero reconoces su importancia y estas dispuesto(a) a dar un primer paso para aprender técnicas y mejorar así los ingresos de tu empresa, este artículo es para ti.
Puedes tener el mejor producto del mundo, quizás tengas excelentes precios y seas un gran administrador. Y todo eso es excelente, pero si no vendes con efectividad, tus utilidades serán pobres y tu negocio podría caer tarde o temprano en crisis financiera.
Las ventas generan el flujo de dineros que tu negocio necesita para mantenerse vivo y sano y por ello, estos son algunos consejos prácticos y económicos para comenzar a mejorar tus ventas a partir de hoy.
1. Si no eres vendedor nato o no posees habilidades de ventas, adquiere un libros sobre ventas hoy mismo y comienza a aprender sobre el tema.
2. Si eres vendedor, prepara un entrenamiento y hazlo periódicamente.
3. Asegúrate que todos en tu empresa tengan claro que todos son vendedores.
4. Si tienes vendedores, trabaja de cerca con ellos. Capacítalos, motívalos, ofréceles un buen plan de incentivos. Ellos son el gran activo para tu empresa.
5. Diseña buenas herramientas de ventas o mejora las que tengas actualmente: catálogos, webs, volantes, vallas, etc.
6. Crea un sistema de compensación para clientes que te recomienden a otros clientes. Tu cliente, cuando esta satisfecho como tal, también es un vendedor trabajando para tí (y gratis).
7. Utiliza estas tácticas de bajo costo para promocionar tu negocio y atraer así más clientes.
8. Implementa un sistema de entregas a domicilio y expande aún más tu mercado regional.
9. Crea ofertas y ganchos que atraigan la atención de tu cliente.
10. Estudia a tu competencia y crea un factor diferenciador que agregue valor a tu producto o negocio.
11. Mejora tus horarios de atención al público.
12. Premia a los mejores vendedores.
13. Si no las tienes, debes proponerte a partir de hoy, metas específicas de ventas. Medirlas por mes y analizarlas en períodos trimestrales y anuales es una buena técnica.
14. Trabaja incansablemente por alcanzar tus objetivos de ventas.
15. Implementa mejores servicios.
16. Dale valor agregado a tus servicios.
17. Atrévete a hacer cosas nuevas, creativas, ingeniosas y mide los resultados.
18. Si aún no la tienes, crea una página web para promocionar tu negocio en Internet. De esta forma captaras nuevos clientes.
19. Mejora tus sistemas de pago. Expande tus medios de pago aceptados de tal manera que tus clientes puedan tener mayor facilidad para comprar.
20. Considera la posibilidad de implementar un sistema de crédito.
21. Crea un sistema de cliente frecuente que recompense la fidelidad de tus mejores clientes.
22. Facilita en lo posible la adquisición de tu producto ya sea mejorando la visibilidad o ubicándolo en otras ubicaciones para atraer a tu cliente.
23. Utiliza el teléfono como herramienta de ventas. El telemarketing bien utilizado puede ser una increíble estrategia para captar nuevos clientes.
Y si aún quedara alguna duda sobre la importancia de las ventas y la necesidad de ser cada día más competitivos, debes saber lo siguiente:
Antes el cliente venía a tu negocio en búsqueda de tu producto. Hoy en día, tu producto debe llegar al cliente.
Antes el cliente evaluaba tu negocio como una opción. Hoy en día el cliente tendrá decenas de opciones similares o mejores a la tuya.
Antes el cliente compraba cerca de su zona. Hoy el cliente puede comprar en cualquier parte del mundo por Internet y recibir el producto en la puerta de su casa.
Todo vende: vende la presentación de tu personal, vende su lenguaje, vende la limpieza de tu local, vende la presentación de tu producto, vende tu logo, vende tu slogan, vende la presentación de tus documentos, todo vende.
La empresa que no desarrolla mejores técnicas de ventas tiene un solo destino: morir en el salvaje mundo de los negocios.
Hoy en día no es tan importante lo que sabes como la rapidez con la que aprendes. Si no sabes vender, debes comenzar a aprender hoy.
Finalmente recuerda: debes convertirte en un experto en ventas o al menos, tener la capacidad de tener en tu equipo a los mejores vendedores del mundo. Lo que dejes de hacer, tu competencia lo hará.
Hoy mismo puedes inscribirte en un curso de ventas y comenzar a transformar tu negocio desde adentro. ¿Cuánto estás dispuesto a invertir? ¿Cuánto realmente quieres mejorar tus ingresos?
MJ VAZQUEZ
miércoles, 9 de marzo de 2011
EMPEZAR CON POCO
Un mito común sobre los negocios es que para crear o empezar uno, se necesita contar con un buen capital o presupuesto.
Pero lo cierto es que para poder empezar un negocio, antes que contar con un gran capital o inversión, se necesita creatividad.
Te mostrare a continuación algunas ideas o consejos sobre cómo podemos iniciar un negocio con poco capital o presupuesto:
Iniciar un negocio en tu casa.
Antes que empezar por alquilar una oficina para nuestro negocio, por qué no empezar con una oficina en nuestra casa.
Tal vez nuestro hogar no esté en un sitio comercial o cercano , pero si hacemos una buena promoción y publicidad, nuestros clientes nos buscarán y encontrarán donde sea que estemos.
Iniciar un negocio en Internet.
Antes que crear un negocio que implique el rentar o adquirir un local o una tienda, por qué no iniciar nuestro negocio en Internet.
Podemos crear una página web donde ganemos dinero por publicidad, o crear una página web o tienda virtual en donde promocionemos y vendamos productos, que al ser pedidos, en caso no los fabriquemos nosotros, podemos comprarlos en el momento, o tenerlos almacenados en un pequeño cuarto en nuestra casa.
Alquilar en vez de comprar.
No sólo podemos alquilar el local u oficina necesaria para nuestro negocio en vez de comprarlos, sino que hoy en día, también podemos alquilar o rentar casi todo.
Hoy en día existen varias empresas dedicadas a alquilar enseres, equipos o maquinarias a otros negocios.
Si los costos se nos hacen muy elevados, podemos optar por empezar alquilando, por ejemplo, alquilar las mesas o sillas de nuestro restaurante restaurante,o la maquinaria para una reforma..
Alquilar un pequeño stand.
Si la idea de nuestro negocio es contar con un local o una tienda, pero no contamos con suficiente capital inicial, por qué no empezar rentando un pequeño stand, ya sea en un centro comercial, en una galería, en un mercado, etc.
Dependiendo de su ubicación, podemos encontrar stands de todos los precios.
Incluso, podemos optar por asociarnos con otro empresario que venda productos similares al nuestro, y alquilar juntos el mismo stand.
Alquilar un espacio dentro de otro negocio.
Podemos también empezar con rentar un pequeño puesto dentro de un negocio establecido, por ejemplo, alquilar un espacio dentro de una tienda de informatica, en donde podamos ofrecer productos de papeleria.
Para ello, no es necesario esperar que el dueño del negocio o tienda ofrezca alquilar un pequeño puesto o espacio dentro de él, sino que nosotros mismos podemos hacerle la oferta, ofreciendo pagar un alquiler y/o una comisión por que nos otorguen un espacio que no esté usando o no esté siendo bien aprovechado dentro de su local.
Vender a otros negocios.
Antes que tener un negocio que requiera de un local o una tienda en donde vendamos productos al público, podemos optar por crear un negocio que consista en vender al por mayor, es decir, vender productos que produzcamos, mandemos a producir o comercialicemos (compremos y vendamos), a otros negocios o empresas, para que luego éstas los vendan al consumidor final (al público).
Este modelo de negocio nos evita el tener que rentar una local o una tienda, pues los productos los venderemos a otros negocios que a su vez se encargan de ofrecerlos al público, pudiendo tener nuestra base de operaciones simplemente en nuestro hogar.
Vendedores por comisión.
Una forma de empezar a vender nuestros productos sin necesidad de gastar mucho, es contratando vendedores y pagándoles por comisión, es decir, pagándoles un porcentaje de acuerdo a la cantidad de productos que logren vender al consumidor final, o colocar en otros negocios o empresas.
Y ya más adelante cuando aumenten las ventas y ya no nos sea tan rentable pagarles por comisión, contratarlos y pagarles un sueldo fijo.
MJ VAZQUEZ.
Pero lo cierto es que para poder empezar un negocio, antes que contar con un gran capital o inversión, se necesita creatividad.
Te mostrare a continuación algunas ideas o consejos sobre cómo podemos iniciar un negocio con poco capital o presupuesto:
Iniciar un negocio en tu casa.
Antes que empezar por alquilar una oficina para nuestro negocio, por qué no empezar con una oficina en nuestra casa.
Tal vez nuestro hogar no esté en un sitio comercial o cercano , pero si hacemos una buena promoción y publicidad, nuestros clientes nos buscarán y encontrarán donde sea que estemos.
Iniciar un negocio en Internet.
Antes que crear un negocio que implique el rentar o adquirir un local o una tienda, por qué no iniciar nuestro negocio en Internet.
Podemos crear una página web donde ganemos dinero por publicidad, o crear una página web o tienda virtual en donde promocionemos y vendamos productos, que al ser pedidos, en caso no los fabriquemos nosotros, podemos comprarlos en el momento, o tenerlos almacenados en un pequeño cuarto en nuestra casa.
Alquilar en vez de comprar.
No sólo podemos alquilar el local u oficina necesaria para nuestro negocio en vez de comprarlos, sino que hoy en día, también podemos alquilar o rentar casi todo.
Hoy en día existen varias empresas dedicadas a alquilar enseres, equipos o maquinarias a otros negocios.
Si los costos se nos hacen muy elevados, podemos optar por empezar alquilando, por ejemplo, alquilar las mesas o sillas de nuestro restaurante restaurante,o la maquinaria para una reforma..
Alquilar un pequeño stand.
Si la idea de nuestro negocio es contar con un local o una tienda, pero no contamos con suficiente capital inicial, por qué no empezar rentando un pequeño stand, ya sea en un centro comercial, en una galería, en un mercado, etc.
Dependiendo de su ubicación, podemos encontrar stands de todos los precios.
Incluso, podemos optar por asociarnos con otro empresario que venda productos similares al nuestro, y alquilar juntos el mismo stand.
Alquilar un espacio dentro de otro negocio.
Podemos también empezar con rentar un pequeño puesto dentro de un negocio establecido, por ejemplo, alquilar un espacio dentro de una tienda de informatica, en donde podamos ofrecer productos de papeleria.
Para ello, no es necesario esperar que el dueño del negocio o tienda ofrezca alquilar un pequeño puesto o espacio dentro de él, sino que nosotros mismos podemos hacerle la oferta, ofreciendo pagar un alquiler y/o una comisión por que nos otorguen un espacio que no esté usando o no esté siendo bien aprovechado dentro de su local.
Vender a otros negocios.
Antes que tener un negocio que requiera de un local o una tienda en donde vendamos productos al público, podemos optar por crear un negocio que consista en vender al por mayor, es decir, vender productos que produzcamos, mandemos a producir o comercialicemos (compremos y vendamos), a otros negocios o empresas, para que luego éstas los vendan al consumidor final (al público).
Este modelo de negocio nos evita el tener que rentar una local o una tienda, pues los productos los venderemos a otros negocios que a su vez se encargan de ofrecerlos al público, pudiendo tener nuestra base de operaciones simplemente en nuestro hogar.
Vendedores por comisión.
Una forma de empezar a vender nuestros productos sin necesidad de gastar mucho, es contratando vendedores y pagándoles por comisión, es decir, pagándoles un porcentaje de acuerdo a la cantidad de productos que logren vender al consumidor final, o colocar en otros negocios o empresas.
Y ya más adelante cuando aumenten las ventas y ya no nos sea tan rentable pagarles por comisión, contratarlos y pagarles un sueldo fijo.
MJ VAZQUEZ.
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