Si hoy en día existe algo importante dentro de nuestro ambito profesional es saber gestionar nuestro tiempo productivo, a continuacion os dejo algunos consejos para que el tiempo os sea de provecho.
Tu eres gestor de tu tiempo.
Debes gestionar tu propio tiempo. Si eres pasivo, te encontrarás con una agenda elaboradora por los demás.
Reservar un 60% del tiempo a tareas propias.
Aquellas que nos se pueden delegar y que permiten alcanzar sus objetivos laborales. Intentar evitar lo que aparta del camino y tener presente que hay urgencias y problemas que dejan de serlo por el simple paso del tiempo.
Establecer prioridades y saber decir que no
Debes ordenar las tareas por prioridad y ser consciente de que habrá tareas que no dará tiempo a hacer. Debes aprender a decir que no y a delegar.
Limitar las reuniones y su duración
El mayor enemigo de la agenda. Se debe limitar su número y su duración ( una hora ), excepto en casos excepcionales.
No contestar el teléfono siempre
Educar a nuestro entorno para evitar llamadas cuando puedan ser sustituidas por otra forma de comunicación.
No trabajar con el correo abierto
Establecer dos momentos en la jornada para atenderlo y el resto del tiempo mantenerlo cerrado.
Suprimir viajes
Sustituirlos por videoconferencias y otras formas de comunicación on line.
No ceder cuando la agenda esté ocupada
Si se ha reservado un tiempo para realizar una tarea, no acceder a celebrar una reunión; se se hace una vez, creerán que se puede hacer siempre.
Planificar el día siguiente
Salir de la oficina con una idea clara de la agenda del día siguientes. Facilita mantener vida laboral y personal separadas.
M.J.VAZQUEZ
lunes, 12 de diciembre de 2011
martes, 15 de noviembre de 2011
EL AUTONOMO
¿Quieres saber como funciona lo de los autónomos?
Es la manera más sencilla de iniciar una actividad empresarial. Aunque los riesgos son mayores, en muchos casos es la manera más sencilla y rápido de comprobar la valía de una idea de empresa.
Si decides tomar este camino, debes entender que no existe separación ninguna entre tu actividad profesional y personal. Todos los ingresos que tengas se declararán en la renta igual que cualquier otro ingreso personal que tengas. Todas las deudas de tu empresa son deudas personales tuyas, y todas las obligaciones que adquieras son igualmente de índole personal.
Trámites
Habiendo aclarado ese punto, ¿cómo funciona?
En primer lugar, para empezar a trabajar realmente no tienes que cumplir con complicados trámites. Tendrás que realizar una declaración censal ante la agencia tributaria y dar de alta la actividad empresarial concreta en el i.a.e. También debes solicitar licencia de apertura en el ayuntamiento donde vayas a desarrollar la actividad.
La declaración censal es un documento que permita a hacienda saber que tienes intención de iniciar una actividad empresarial o profesional y en régimen fiscal vas a operar.
Aunque para la mayoría de los epígrafes del impuesto sobre actividades empresariales (i.a.e.) ya no es necesario pagar un impuesto, si es necesario cumplir con el trámite. Esto permite a hacienda verificar el tipo de actividad que vayas a desarrollar y comprobar que el régimen fiscal es el correcto.
Impuestos.
Para autónomos básicamente existen dos regímenes fiscales, la estimación directa y la estimación objetiva (módulos).
Para algunas actividades específicas (y niveles de ingresos) hacienda permite al autónomo entrar en un sistema fiscal más simple denominado estimación objetiva (o módulos). En este caso, en base a una serie de parámetros determinados por la agencia tributaria (metros cuadrados, número de empleados, consumos eléctricos…) se fija una cuota impositiva fija que debe pagar el profesional. De este modo, no tiene la obligación de mantener registros exhaustivos de facturas de ventas y compras ni de mantener una contabilidad.
Los empresarios en módulos, de manera similar, se adhieren a un régimen de iva simplificado el cual también fija unos pagos preestablecidos e independientes de la cuantía real del negocio.
Si formas parte de este sistema y consigues una productividad alta (sin alterar los parámetros de control) pagarás a final menos impuestos que en el régimen de estimación directa. Sin embargo, si por alguna razón aumenta el valor da algún parámetro o no consigues vender mucho, acabarás pagando más impuestos.
En definitiva, el sistema de módulos es una apuesta entre tu y hacienda. A cambio de tener una gestión muy simple te arriesgas a pagar más o menos en impuestos.
El otro régimen fiscal para los autónomos es el de la estimación directa.
En este sistema, el autónomo debe mantener un registro de todos sus facturas emitidas y todas las facturas recibidas de sus proveedores. En base a estos registros el profesional tendrá que liquidar sus impuestos. Los procedimientos a seguir son:
IVA
Cada trimestre el profesional presentará una liquidación del impuesto sobre valor añadido (IVA) mediante el modelo 300. En esta se suma todo el iva recaudado (a beneficio del estado) en las facturas de ventas (iva repercutido) y se resta todo el iva pagado a los proveedores en las facturas de compras (iva soportado). A hacienda se le ingresa la diferencia.
A final de año, se realiza una liquidación final que saldrá o a favor de hacienda o a favor del profesional. Se realiza mediante el modelo 390 y si sale a tu favor, puedes o bien compensar con trimestres futuros o solicitar la devolución.
Si la liquidación anual sale a devolver, para tomar esta decisión debes tener en cuenta dos factores. En primer lugar, las devoluciones de importes grandes frecuentemente van acompañados con inspecciones posteriores de hacienda. Quizás sea una coincidencia provocada por los astros (siempre queda lugar para la ingenuidad). pero así son las cosas. En segundo lugar, debes tener en cuenta que hacienda tardará entre 5 y 6 meses en devolver el dinero y por por consiguiente puede que recuperes el dinero antes compensando con futuros trimestres.
En general, salvo que sea muy difícil recuperar a corto plazo mediante la compensación, recomiendo se tome este camino. No levantas las orejas al lobo y muchas veces tienes el dinero en el bolsillo antes. De todos modos, la decisión es tuya.
IRPF
Similar a las sociedades, los profesionales deben pagar impuestos sobre sus “beneficios”. Pero en lugar de hacerlo mediante el impuesto de sociedades, se hace directamente sobre el impuesto de renta de las personas físicas (IRPF).
Además, dado que hacienda confía poco, en las facturas emitidas de muchos profesionales la agencia tributaria utiliza a tus clientes como recaudadores. Tu aplicas un 15% de retención en el total de la factura, dinero que tu cliente no te pagará.
Cada trimestre el profesional autónomo está obligado a realizar una liquidación provisional del IRPF. Para garantizar que vaya cobrando puntualmente, hacienda obliga a declarar el total de todas las facturas emitidas y restar los gastos justificables de la actividad empresarial. Sobre la diferencia entre lo facturado y lo gastado, le corresponde a hacienda el 15%.
De este importe, debes restar el total retenido por tus clientes y pagar a hacienda la diferencia (si la hubiere). Si da la causalidad de que aplicas la retención fiscal en más del 70% de tus facturas, no será necesario realizar las liquidaciones trimestrales.
Declaraciones de Retenciones.
Cada trimestre el profesional debe realizar una declaración de todo el dinero recaudado en retenciones en nombre de la hacienda pública.
En estas declaraciones (modelos 110 y 115) se detallan los importes retenidos tanto en concepto de nóminas de empleados cómo en facturas de proveedores que hayan puesto la retención fiscal en sus facturas.
Aunque los poderes públicos siempre están pensando nuevas maneras de aumentar la presión fiscal sobre los empresarios, estos son las principales cargas impositivas a los cuales estén sometidos los autónomos.
Para concluir, cabe destacar que aunque estés dado de alta por cuenta ajena en otra empresa, si trabajas por tu cuenta es obligatorio estar también dado de alta como autónomo en la seguridad social.
Sin embargo, no hace falta estar dado de alta múltiples veces en función del número de actividades que desempeñas. Una vez que cotizas como autónomo es suficiente.
Menos mal que la gestión de autónomos es el más simple, ¿verdad?.
M.J VAZQUEZ
Es la manera más sencilla de iniciar una actividad empresarial. Aunque los riesgos son mayores, en muchos casos es la manera más sencilla y rápido de comprobar la valía de una idea de empresa.
Si decides tomar este camino, debes entender que no existe separación ninguna entre tu actividad profesional y personal. Todos los ingresos que tengas se declararán en la renta igual que cualquier otro ingreso personal que tengas. Todas las deudas de tu empresa son deudas personales tuyas, y todas las obligaciones que adquieras son igualmente de índole personal.
Trámites
Habiendo aclarado ese punto, ¿cómo funciona?
En primer lugar, para empezar a trabajar realmente no tienes que cumplir con complicados trámites. Tendrás que realizar una declaración censal ante la agencia tributaria y dar de alta la actividad empresarial concreta en el i.a.e. También debes solicitar licencia de apertura en el ayuntamiento donde vayas a desarrollar la actividad.
La declaración censal es un documento que permita a hacienda saber que tienes intención de iniciar una actividad empresarial o profesional y en régimen fiscal vas a operar.
Aunque para la mayoría de los epígrafes del impuesto sobre actividades empresariales (i.a.e.) ya no es necesario pagar un impuesto, si es necesario cumplir con el trámite. Esto permite a hacienda verificar el tipo de actividad que vayas a desarrollar y comprobar que el régimen fiscal es el correcto.
Impuestos.
Para autónomos básicamente existen dos regímenes fiscales, la estimación directa y la estimación objetiva (módulos).
Para algunas actividades específicas (y niveles de ingresos) hacienda permite al autónomo entrar en un sistema fiscal más simple denominado estimación objetiva (o módulos). En este caso, en base a una serie de parámetros determinados por la agencia tributaria (metros cuadrados, número de empleados, consumos eléctricos…) se fija una cuota impositiva fija que debe pagar el profesional. De este modo, no tiene la obligación de mantener registros exhaustivos de facturas de ventas y compras ni de mantener una contabilidad.
Los empresarios en módulos, de manera similar, se adhieren a un régimen de iva simplificado el cual también fija unos pagos preestablecidos e independientes de la cuantía real del negocio.
Si formas parte de este sistema y consigues una productividad alta (sin alterar los parámetros de control) pagarás a final menos impuestos que en el régimen de estimación directa. Sin embargo, si por alguna razón aumenta el valor da algún parámetro o no consigues vender mucho, acabarás pagando más impuestos.
En definitiva, el sistema de módulos es una apuesta entre tu y hacienda. A cambio de tener una gestión muy simple te arriesgas a pagar más o menos en impuestos.
El otro régimen fiscal para los autónomos es el de la estimación directa.
En este sistema, el autónomo debe mantener un registro de todos sus facturas emitidas y todas las facturas recibidas de sus proveedores. En base a estos registros el profesional tendrá que liquidar sus impuestos. Los procedimientos a seguir son:
IVA
Cada trimestre el profesional presentará una liquidación del impuesto sobre valor añadido (IVA) mediante el modelo 300. En esta se suma todo el iva recaudado (a beneficio del estado) en las facturas de ventas (iva repercutido) y se resta todo el iva pagado a los proveedores en las facturas de compras (iva soportado). A hacienda se le ingresa la diferencia.
A final de año, se realiza una liquidación final que saldrá o a favor de hacienda o a favor del profesional. Se realiza mediante el modelo 390 y si sale a tu favor, puedes o bien compensar con trimestres futuros o solicitar la devolución.
Si la liquidación anual sale a devolver, para tomar esta decisión debes tener en cuenta dos factores. En primer lugar, las devoluciones de importes grandes frecuentemente van acompañados con inspecciones posteriores de hacienda. Quizás sea una coincidencia provocada por los astros (siempre queda lugar para la ingenuidad). pero así son las cosas. En segundo lugar, debes tener en cuenta que hacienda tardará entre 5 y 6 meses en devolver el dinero y por por consiguiente puede que recuperes el dinero antes compensando con futuros trimestres.
En general, salvo que sea muy difícil recuperar a corto plazo mediante la compensación, recomiendo se tome este camino. No levantas las orejas al lobo y muchas veces tienes el dinero en el bolsillo antes. De todos modos, la decisión es tuya.
IRPF
Similar a las sociedades, los profesionales deben pagar impuestos sobre sus “beneficios”. Pero en lugar de hacerlo mediante el impuesto de sociedades, se hace directamente sobre el impuesto de renta de las personas físicas (IRPF).
Además, dado que hacienda confía poco, en las facturas emitidas de muchos profesionales la agencia tributaria utiliza a tus clientes como recaudadores. Tu aplicas un 15% de retención en el total de la factura, dinero que tu cliente no te pagará.
Cada trimestre el profesional autónomo está obligado a realizar una liquidación provisional del IRPF. Para garantizar que vaya cobrando puntualmente, hacienda obliga a declarar el total de todas las facturas emitidas y restar los gastos justificables de la actividad empresarial. Sobre la diferencia entre lo facturado y lo gastado, le corresponde a hacienda el 15%.
De este importe, debes restar el total retenido por tus clientes y pagar a hacienda la diferencia (si la hubiere). Si da la causalidad de que aplicas la retención fiscal en más del 70% de tus facturas, no será necesario realizar las liquidaciones trimestrales.
Declaraciones de Retenciones.
Cada trimestre el profesional debe realizar una declaración de todo el dinero recaudado en retenciones en nombre de la hacienda pública.
En estas declaraciones (modelos 110 y 115) se detallan los importes retenidos tanto en concepto de nóminas de empleados cómo en facturas de proveedores que hayan puesto la retención fiscal en sus facturas.
Aunque los poderes públicos siempre están pensando nuevas maneras de aumentar la presión fiscal sobre los empresarios, estos son las principales cargas impositivas a los cuales estén sometidos los autónomos.
Para concluir, cabe destacar que aunque estés dado de alta por cuenta ajena en otra empresa, si trabajas por tu cuenta es obligatorio estar también dado de alta como autónomo en la seguridad social.
Sin embargo, no hace falta estar dado de alta múltiples veces en función del número de actividades que desempeñas. Una vez que cotizas como autónomo es suficiente.
Menos mal que la gestión de autónomos es el más simple, ¿verdad?.
M.J VAZQUEZ
martes, 25 de octubre de 2011
LA ESTRATEGIA COMERCIAL
LA ESTRATEGIA COMERCIAL.
En primer lugar es necesario definir los objetivos de mercado:
Cuota de mercado y volumen de ventas
El análisis del mercado nos puede permitir realizar una estimación de la cuota de mercado que podemos alcanzar con nuestro producto o servicio y establecer las previsiones de ventas para los tres primeros años de actividad de la empresa.
Cliente objetivo
Analizando nuestro mercado potencial (clientes potenciales) también podemos decidir, atendiendo a las características del producto o servicio y sobre la base de diferentes criterios, cuáles son los clientes a los que vamos a dirigir nuestra actividad y nuestros esfuerzos.
En segundo lugar es necesario definir los instrumentos que se utilizarán para cumplir los objetivos de mercado y acercar nuestro producto o servicio a los futuros clientes.
Podemos utilizar cuatro instrumentos:
1. Política de producto
Deberemos tener en cuenta, además de las características técnicas del producto, otros aspectos que haya que mejorar con relación a la competencia o aspectos que influyen en la decisión de compra del cliente, principalmente de carácter psicológico o sociológico. Por ejemplo, la presentación del producto, el nombre o marca, las garantías y los servicios post-venta.
Además será necesario también conocer en qué fase de su ciclo de vida se encuentra el producto ya que la política comercial a aplicar será diferente en cada fase.
2. Política de precios
Para determinar el precio de venta de nuestro producto existen tres puntos de referencia: los costes de fabricación (añadiendo un margen en función de los beneficios), los precios de la competencia y la demanda.
3. Política de distribución
La política de distribución debe tratar de conseguir que el producto esté disponible donde el comprador desee comprar, en la cantidad suficiente y cuando desee comprarlo.
Existen dos posibilidades:
- distribución directa
- distribución indirecta a través de intermediarios
La elección de un canal adecuado será muy importante ya que puede afectar a una elevación de costes, lo cual hará subir el precio de venta y disminuir los beneficios...
4. La política de comunicación
Consiste en definir cuál va a ser la imagen que se quiere ofrecer de la empresa y del producto o servicio, cómo se va a dar a conocer el producto o servicio en el mercado, y los medios de promoción que vamos a utilizar.
Para ello, debemos conocer primer cuál es el nivel de conocimiento de nuestros productos y actuar a través de:
- publicidad
- promoción de ventas.
MJ VAZQUEZ.
En primer lugar es necesario definir los objetivos de mercado:
Cuota de mercado y volumen de ventas
El análisis del mercado nos puede permitir realizar una estimación de la cuota de mercado que podemos alcanzar con nuestro producto o servicio y establecer las previsiones de ventas para los tres primeros años de actividad de la empresa.
Cliente objetivo
Analizando nuestro mercado potencial (clientes potenciales) también podemos decidir, atendiendo a las características del producto o servicio y sobre la base de diferentes criterios, cuáles son los clientes a los que vamos a dirigir nuestra actividad y nuestros esfuerzos.
En segundo lugar es necesario definir los instrumentos que se utilizarán para cumplir los objetivos de mercado y acercar nuestro producto o servicio a los futuros clientes.
Podemos utilizar cuatro instrumentos:
1. Política de producto
Deberemos tener en cuenta, además de las características técnicas del producto, otros aspectos que haya que mejorar con relación a la competencia o aspectos que influyen en la decisión de compra del cliente, principalmente de carácter psicológico o sociológico. Por ejemplo, la presentación del producto, el nombre o marca, las garantías y los servicios post-venta.
Además será necesario también conocer en qué fase de su ciclo de vida se encuentra el producto ya que la política comercial a aplicar será diferente en cada fase.
2. Política de precios
Para determinar el precio de venta de nuestro producto existen tres puntos de referencia: los costes de fabricación (añadiendo un margen en función de los beneficios), los precios de la competencia y la demanda.
3. Política de distribución
La política de distribución debe tratar de conseguir que el producto esté disponible donde el comprador desee comprar, en la cantidad suficiente y cuando desee comprarlo.
Existen dos posibilidades:
- distribución directa
- distribución indirecta a través de intermediarios
La elección de un canal adecuado será muy importante ya que puede afectar a una elevación de costes, lo cual hará subir el precio de venta y disminuir los beneficios...
4. La política de comunicación
Consiste en definir cuál va a ser la imagen que se quiere ofrecer de la empresa y del producto o servicio, cómo se va a dar a conocer el producto o servicio en el mercado, y los medios de promoción que vamos a utilizar.
Para ello, debemos conocer primer cuál es el nivel de conocimiento de nuestros productos y actuar a través de:
- publicidad
- promoción de ventas.
MJ VAZQUEZ.
martes, 11 de octubre de 2011
FRANQUICIAS
APRENDE A ELEGIR UNA FRANQUICIA
Muchos expertos asemejan la decisión de franquiciar un negocio con la de adquirir la primera vivienda. Es una decisión que puede llevarnos a mejorar o empeorar nuestra vida, por lo que, por lógica, en ambas debemos tomar las máximas precauciones posibles para minimizar los riesgos.
Son muchas las razones que deben primar a la hora de decantarse por una u otra enseña. Una de las habituales es que los emprendedores se dividan entre los que quieren evitar riesgos y los que se lanzan a la novedad. Los primeros apuestan por marcas ya consolidadas mientras que los segundos se dejan guiar más por su olfato empresarial.
El aspirante a franquiciado tiene que pasar por un proceso de autoevaluación, como cualquier emprendedor
Apuestas seguras.
En cualquier caso, las cifras que se manejan en la AEF indican que cada año desaparecen el 1,5% de las enseñas y que las marcas nuevas representan el 6% del volumen total. Son, pues, mayoritarios los de la apuesta segura. En cuanto a los sectores se subrayan tres áreas actuales de máxima expansión que son: la restauración, con los centros de comida rápida a la cabeza, las redes de retail en general y el sector servicios en todos sus modalidades.
Solvencia y rentabilidad.
En esta misma línea, se recomienda a la hora de elegir una enseña "no dejarse llevar por la facilidad de acceso, sino por la trayectoria, la solvencia y la rentabilidad real y demostrable que nos ofrece el franquiciador".
Otro camino para informarse sobre enseñas interesantes es recurrir a asesorías o consultoras especializadas en franquicias.
El objetivo del análisis financiero debe ser estimar con la mayor precisión posible la viabilidad de la enseña.
El candidato a franquiciado no sólo ha de proceder a una rigurosa valoración de la cadena de franquicia sino que previamente deberá someterse a su propia evaluación.
En este caso la diferencia radica en entrar a formar parte de un entramado empresarial ya existente con unas pautas estipuladas. De aquí que, en mi opinión, la primera pregunta sería: ¿Estoy dispuesto a asumir las condiciones impuestas?
Santiago Barbadillo, director de Barbadillo y Asociados y autor del libro La franquicia paso a paso destaca que más importante que la meticulosidad de las preguntas es la honestidad en las respuestas. "Recomiendo no dejarse llevar por la utopía", continúa.
La AEDEF te recomienda la inclusión de una cláusula de adhesión al sistema arbitral de consumo
Para este experto existen tres preguntas fundamentales que debe contestarse cualquier futuro franquiciado: ¿Soy capaz de sacrificar tiempo libre y cambiar el horario laboral? ¿Estoy involucrando a mi familia? ¿Cuento con su respaldo? Estos dos últimos puntos son tan importantes que en países como Inglaterra tienen la costumbre de visitar al aspirante a franquiciado en su entorno familiar antes de asignarles el negocio. "Si el resultado a estas tres cuestiones básicas es dudoso, aconsejaría que desestimen la idea".
Por otro lado, para quien desconfíe de su propio criterio existen cuestionarios formulados por organismos oficiales, tales como las Cámaras de Comercio o entidades de apoyo a los emprendedores, muchos accesibles a través de Internet, en los que se lanzan preguntas referentes a su personalidad y a sus conocimientos del sistema de franquicia, entre otros.
Atrás quedan cuestiones tan evidentes como las relativas a los propósitos personales que mueven a un emprendedor a optar por este sistema, bien sea el autoempleo o la inversión, o si reúne la suma suficiente para asumir la inversión.
Decir tan sólo en este último aspecto que lo recomendable es que la financiación del negocio nunca exceda del 40% en cuanto a la inversión inicial.
MJ VAZQUEZ
Muchos expertos asemejan la decisión de franquiciar un negocio con la de adquirir la primera vivienda. Es una decisión que puede llevarnos a mejorar o empeorar nuestra vida, por lo que, por lógica, en ambas debemos tomar las máximas precauciones posibles para minimizar los riesgos.
Son muchas las razones que deben primar a la hora de decantarse por una u otra enseña. Una de las habituales es que los emprendedores se dividan entre los que quieren evitar riesgos y los que se lanzan a la novedad. Los primeros apuestan por marcas ya consolidadas mientras que los segundos se dejan guiar más por su olfato empresarial.
El aspirante a franquiciado tiene que pasar por un proceso de autoevaluación, como cualquier emprendedor
Apuestas seguras.
En cualquier caso, las cifras que se manejan en la AEF indican que cada año desaparecen el 1,5% de las enseñas y que las marcas nuevas representan el 6% del volumen total. Son, pues, mayoritarios los de la apuesta segura. En cuanto a los sectores se subrayan tres áreas actuales de máxima expansión que son: la restauración, con los centros de comida rápida a la cabeza, las redes de retail en general y el sector servicios en todos sus modalidades.
Solvencia y rentabilidad.
En esta misma línea, se recomienda a la hora de elegir una enseña "no dejarse llevar por la facilidad de acceso, sino por la trayectoria, la solvencia y la rentabilidad real y demostrable que nos ofrece el franquiciador".
Otro camino para informarse sobre enseñas interesantes es recurrir a asesorías o consultoras especializadas en franquicias.
El objetivo del análisis financiero debe ser estimar con la mayor precisión posible la viabilidad de la enseña.
El candidato a franquiciado no sólo ha de proceder a una rigurosa valoración de la cadena de franquicia sino que previamente deberá someterse a su propia evaluación.
En este caso la diferencia radica en entrar a formar parte de un entramado empresarial ya existente con unas pautas estipuladas. De aquí que, en mi opinión, la primera pregunta sería: ¿Estoy dispuesto a asumir las condiciones impuestas?
Santiago Barbadillo, director de Barbadillo y Asociados y autor del libro La franquicia paso a paso destaca que más importante que la meticulosidad de las preguntas es la honestidad en las respuestas. "Recomiendo no dejarse llevar por la utopía", continúa.
La AEDEF te recomienda la inclusión de una cláusula de adhesión al sistema arbitral de consumo
Para este experto existen tres preguntas fundamentales que debe contestarse cualquier futuro franquiciado: ¿Soy capaz de sacrificar tiempo libre y cambiar el horario laboral? ¿Estoy involucrando a mi familia? ¿Cuento con su respaldo? Estos dos últimos puntos son tan importantes que en países como Inglaterra tienen la costumbre de visitar al aspirante a franquiciado en su entorno familiar antes de asignarles el negocio. "Si el resultado a estas tres cuestiones básicas es dudoso, aconsejaría que desestimen la idea".
Por otro lado, para quien desconfíe de su propio criterio existen cuestionarios formulados por organismos oficiales, tales como las Cámaras de Comercio o entidades de apoyo a los emprendedores, muchos accesibles a través de Internet, en los que se lanzan preguntas referentes a su personalidad y a sus conocimientos del sistema de franquicia, entre otros.
Atrás quedan cuestiones tan evidentes como las relativas a los propósitos personales que mueven a un emprendedor a optar por este sistema, bien sea el autoempleo o la inversión, o si reúne la suma suficiente para asumir la inversión.
Decir tan sólo en este último aspecto que lo recomendable es que la financiación del negocio nunca exceda del 40% en cuanto a la inversión inicial.
MJ VAZQUEZ
jueves, 16 de junio de 2011
PUBLICITAR TU NEGOCIO
Si el negocio esta ubicado en una ciudad pequeña o pueblo, hay ciertas ideas que pueden ser útiles para promocionar el negocio. En una ciudad pequeña, el boca a poca funciona muy bien, a la vez que la influencia que ejercen sus personajes directa o indirectamente, algunos consejos para promocionar son:
1. Pregunta a tus vecinos el tipo de servicio que les interesa, y haz ensayos de este tipo de servicios puntualmente, invitándolos a usarlos, hasta descubrir el que mas rentabilidad y satisfacción consigue.
2. Habla con los dirigentes de la localidad, invítalos a tu negocio, se la gente ve que el alcalde, los concejales o los médicos del centro hospitalario gustan de comprar en tu negocio, más personas querrán entrar.
3. Haz folletos describiendo tus servicios o promociones, en el folleto incluye un pequeño mapa donde ubiques tu negocio, si quieres puedes incluir en le folleto algún tipo de descuento si el cliente lo muestra , distribuye los folletos, en días y sitios donde haya más concentración de sus potenciales clientes.
4. Haz folletos de un tamaño un poco más grande y pégalos en los locales vacíos o en las pizarras o puertas de negocios que permitan su uso para avisos, incluya en el folleto lo más atractivo de su negocio.
5. Patrocina algún tipo de evento, donde te dejen hacer algún tipo de promoción, por ejemplo un concurso de pintura,musica ,deportivo y se el patrocinador de un premio.
6. Promueve un concurso de ideas de que harían para mejorar tu negocio, el concurso tendrá como premio no necesariamente dinero, puede ser alguno de tus servicios o productos.
7. Crea una página en internet para promocionar tu negocio, si es venta de productos incluye fotos y precios, cree un grupo de fans en facebook y en las redes sociales y sugiéreles a tus amigos que se hagan fans.
8. Si quieres dar un paso más, crea una tienda en internet, para que no solo compren sus vecinos, el potencial de clientes puede ser incalculable, dependiendo de tu tipo de negocio.
9. Manda hacer pequeños calendarios, haz de ellos tu tarjeta de presentación, si se trata de un lugar turístico, participa en la publicidad que aparezca en la estación de trenes, autobuses o taxis o patrocina la publicación de un mapa del lugar.
10. Utiliza las redes sociales de internet para hacer publicidad gratis para negocios.
Existen muchas ideas más que puedes poner en practica para promocionar tu negocio, estas solo son algunas.
MJ VAZQUEZ
1. Pregunta a tus vecinos el tipo de servicio que les interesa, y haz ensayos de este tipo de servicios puntualmente, invitándolos a usarlos, hasta descubrir el que mas rentabilidad y satisfacción consigue.
2. Habla con los dirigentes de la localidad, invítalos a tu negocio, se la gente ve que el alcalde, los concejales o los médicos del centro hospitalario gustan de comprar en tu negocio, más personas querrán entrar.
3. Haz folletos describiendo tus servicios o promociones, en el folleto incluye un pequeño mapa donde ubiques tu negocio, si quieres puedes incluir en le folleto algún tipo de descuento si el cliente lo muestra , distribuye los folletos, en días y sitios donde haya más concentración de sus potenciales clientes.
4. Haz folletos de un tamaño un poco más grande y pégalos en los locales vacíos o en las pizarras o puertas de negocios que permitan su uso para avisos, incluya en el folleto lo más atractivo de su negocio.
5. Patrocina algún tipo de evento, donde te dejen hacer algún tipo de promoción, por ejemplo un concurso de pintura,musica ,deportivo y se el patrocinador de un premio.
6. Promueve un concurso de ideas de que harían para mejorar tu negocio, el concurso tendrá como premio no necesariamente dinero, puede ser alguno de tus servicios o productos.
7. Crea una página en internet para promocionar tu negocio, si es venta de productos incluye fotos y precios, cree un grupo de fans en facebook y en las redes sociales y sugiéreles a tus amigos que se hagan fans.
8. Si quieres dar un paso más, crea una tienda en internet, para que no solo compren sus vecinos, el potencial de clientes puede ser incalculable, dependiendo de tu tipo de negocio.
9. Manda hacer pequeños calendarios, haz de ellos tu tarjeta de presentación, si se trata de un lugar turístico, participa en la publicidad que aparezca en la estación de trenes, autobuses o taxis o patrocina la publicación de un mapa del lugar.
10. Utiliza las redes sociales de internet para hacer publicidad gratis para negocios.
Existen muchas ideas más que puedes poner en practica para promocionar tu negocio, estas solo son algunas.
MJ VAZQUEZ
miércoles, 25 de mayo de 2011
FALLO EN LUGAR DE FRACASO
En vez de hablar de “fracaso” empresarial, empecemos por hablar de “fallo” empresarial, una expresión más exacta y menos castigadora y terminal. LA GRAN mayoría de los emprendimientos termina mal. Esa es la dura realidad, en España y el mundo. No todos los emprendedores tienen éxito, ni mucho menos. En EEUU, la mayoría de los emprendimientos muere antes de cinco años. Todo indica que en España la situación es parecida o algo peor.
Con esto en mente, no debemos pensar en los emprendimientos como empresas comunes y corrientes, sino como organizaciones temporales cuya misión es descubrir un modelo de negocios rentable y escalable. Su éxito depende de fallar lo más rápidamente posible, aprender de los errores, descartar cuanto antes lo que no funciona y ajustar las cosas hasta dar con un modelo de negocios exitoso.
La mayoría de las veces, los recursos se acaban antes de que el emprendedor logre dar con el modelo de negocios más apropiado. Si eso ocurre, más vale que la empresa cierre sus puertas temprano y al menor costo posible. Aunque para nadie es un honor acarrear con un fallo (en todas partes se valora más el éxito que el fracaso), tampoco es un pecado mortal.
No así en España. Aquí el emprendedor fallido queda estigmatizado, muchas veces de por vida. Se lo mira como alguien que ha demostrado ser “malo para los negocios” y que, con un estigma a cuestas, no merece ser sujeto de crédito ni tampoco una segunda oportunidad. De hecho, hay una sanción moral implícita: si no pagó todo el dinero que debía, “merece pagar por lo que hizo”. Las puertas y las viejas amistades se cierran. Las empresas más importantes se resisten a contratarlo. Es, en definitiva, un fracasado.
¡Qué injusto! En el fútbol, un delantero que trata de meter un gol y falla es alguien a quien le salió mal la jugada. No así con nuestros emprendedores. Si fallan es porque son malos. Además, esto es malo para todos. Al igual que un delantero, nuestros emprendedores tratan de “meter un gol” cada vez que ven la oportunidad, pero no siempre lo logran, ni mucho menos. Para llegar al desarrollo necesitamos que muchos emprendedores se atrevan “chutar”, aunque fallen. Con un poco de suerte y talento, a punta de generar situaciones de gol y patear bien la pelota, vamos a ganar el partido.
Pero si los seguimos estigmatizando, estamos fritos. Un grupo de expertos concluyó que la principal razón por la que la gente emprende poco en España no es la burocracia asociada a abrir una empresa ni la dificultad de conseguir fondos, sino el castigo social que reciben los emprendedores que fallan.
Un reto básico es cambiar nuestro lenguaje. En vez de hablar de “fracaso” empresarial empecemos por hablar de “fallo” empresarial, una expresión más exacta y menos castigadora y terminal. Poco a poco, a punta de hablar mejor, empezaremos a pensar mejor y a reconocer entre nuestros emprendedores fallidos a aquellos que crearán la España futura, en todos los ámbitos. Una bonita jugada para llegar al gol.
M.J.VAZQUEZ
Con esto en mente, no debemos pensar en los emprendimientos como empresas comunes y corrientes, sino como organizaciones temporales cuya misión es descubrir un modelo de negocios rentable y escalable. Su éxito depende de fallar lo más rápidamente posible, aprender de los errores, descartar cuanto antes lo que no funciona y ajustar las cosas hasta dar con un modelo de negocios exitoso.
La mayoría de las veces, los recursos se acaban antes de que el emprendedor logre dar con el modelo de negocios más apropiado. Si eso ocurre, más vale que la empresa cierre sus puertas temprano y al menor costo posible. Aunque para nadie es un honor acarrear con un fallo (en todas partes se valora más el éxito que el fracaso), tampoco es un pecado mortal.
No así en España. Aquí el emprendedor fallido queda estigmatizado, muchas veces de por vida. Se lo mira como alguien que ha demostrado ser “malo para los negocios” y que, con un estigma a cuestas, no merece ser sujeto de crédito ni tampoco una segunda oportunidad. De hecho, hay una sanción moral implícita: si no pagó todo el dinero que debía, “merece pagar por lo que hizo”. Las puertas y las viejas amistades se cierran. Las empresas más importantes se resisten a contratarlo. Es, en definitiva, un fracasado.
¡Qué injusto! En el fútbol, un delantero que trata de meter un gol y falla es alguien a quien le salió mal la jugada. No así con nuestros emprendedores. Si fallan es porque son malos. Además, esto es malo para todos. Al igual que un delantero, nuestros emprendedores tratan de “meter un gol” cada vez que ven la oportunidad, pero no siempre lo logran, ni mucho menos. Para llegar al desarrollo necesitamos que muchos emprendedores se atrevan “chutar”, aunque fallen. Con un poco de suerte y talento, a punta de generar situaciones de gol y patear bien la pelota, vamos a ganar el partido.
Pero si los seguimos estigmatizando, estamos fritos. Un grupo de expertos concluyó que la principal razón por la que la gente emprende poco en España no es la burocracia asociada a abrir una empresa ni la dificultad de conseguir fondos, sino el castigo social que reciben los emprendedores que fallan.
Un reto básico es cambiar nuestro lenguaje. En vez de hablar de “fracaso” empresarial empecemos por hablar de “fallo” empresarial, una expresión más exacta y menos castigadora y terminal. Poco a poco, a punta de hablar mejor, empezaremos a pensar mejor y a reconocer entre nuestros emprendedores fallidos a aquellos que crearán la España futura, en todos los ámbitos. Una bonita jugada para llegar al gol.
M.J.VAZQUEZ
jueves, 12 de mayo de 2011
COMO CREAR UNA SL
Forma tradicional:
Primero debemos obtener una certificación negativa de denominación social, con esto se comprueba que no existe otra sociedad que tenga vuestro mismo nombre. Esto se hace en el Registro Mercantil Central de Madrid (C/ Príncipe de Vergara, 72- 28006- Tlf. 91 564 52 53) o por medio de una gestoría, asesoría o a través del notario (que es quien os autoriza la escritura de constitución). También se puede solicitar desde la web del registro mercantil central por e mail.
Para formalizar la solicitud, debéis enviar una carta a nombre de uno de los futuros socios especificando hasta tres nombres, por orden de preferencia, y la naturaleza jurídica de la sociedad (S.A., S.L., S.Com., S.A.L. o S.L.L.).
En la escritura pública de constitución de la sociedad el Notario otorga la escritura pública protocolizando los estatutos y aprobando los socios. Esto lo realiza íntegramente el notario, vosotros solo tenéis que darle los siguientes datos:
1. D.N.I. y en su caso los documentos que acrediten el matrimonio, divorcio...
2. Certificación Negativa de la Denominación Social.
3. Aportación de cada socio en cantidad y cualidad (bienes, metálico o derecho) y proporción desembolsada en el momento de la constitución.
4. Designación de los socios que ostenten los cargos.
5. Fecha de inicio de la actividad.
6. Gastos de Constitución.
7. Estatutos sociales aprobados por los socios (también os lo puede hacer el notario)
8. La escritura pública deberá presentarse a inscripción en el Registro Mercantil en el plazo de dos meses desde el otorgamiento.
La autoliquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, I.T.P/A.J.D., es un impuesto al que están sujetos determinadas actividades como la venta de una casa (I.T.P) o los actos notariales (A.J.D).
Debéis presentar el modelo 600 del ITP/AJD, junto con la escritura de la sociedad, en el Registro de la Propiedad indicando cuál va a ser la cuota tributaria. Tenéis que formalizarlo antes de 30 días hábiles desde el otorgamiento de la escritura pública. Supone el 1% del capital social.
La inscripción en el Registro Mercantil de la Provincia, se trata de donde esté el domicilio social adjuntando escritura de constitución, Certificado Negativo de denominación social y carta de pago del ITP/AJD. Este es un instrumento de información a terceros, y con su existencia se pretende proteger a la empresa, a los terceros que negocian con ella y al orden económico en general. Os concede la personalidad jurídica por lo que desde ese momento, vuestra empresa existe legalmente.
Debe realizarse en el plazo de dos meses desde el otorgamiento de la escritura.
La legalización de los libros oficiales de comercio, tales como, el Libro de Inventario y Cuentas Anuales, el Libro diario, el Libro de Actas y el Libro Registro de Socios. Se compra en papelerías especializadas y se legaliza en el Registro Mercantil de la Provincia con fecha anterior al inicio de la actividad. Os costará alrededor de 18.03 euros.
La declaración censal da a conocer algunos datos importantes como la declaración del inicio de la actividad, la declaración previa al inicio de las operaciones (1) y la solicitud de código de Identificación Fiscal. Así, os daréis de alta en el censo del I.V.A. y la empresa queda registrada en hacienda para las declaraciones de impuestos.
Se solicita en la Agencia Estatal de Administración Tributaria rellenando el impreso 036 o 037 (simplificada). Respecto a lo demás, es igual que en el caso de empresario individual.
El Impuesto de Actividades Económicas grava el hecho de ejercer actividades empresariales. Al pagar, os faculta para realizar esa actividad concreta en que os habéis inscrito (epígrafe). Por ello, si vais a desarrollar varias actividades, os debéis inscribir en el epígrafe correspondiente a cada una de ellas y por tanto, pagar una cuota por cada una. También habrá que asumir una cuota municipal, provincial o nacional según el ámbito de actuación de vuestra empresa.
Si tenéis varias localidades posibles donde ubicar vuestra empresa, es interesante que pidáis en los ayuntamientos correspondientes la ordenanza fiscal para ver cuál es el incremento que cada uno de ellos impone en la cuota del I.A.E. (que puede ser entre 1,4 y 2 veces) y la que recarga la Diputación Provincial (que puede ser de hasta un 40%).
Se formaliza en la Agencia Estatal de Administración Tributaria (Hacienda) presentando el formulario 845, en caso de cuota local, o el 486, en caso de cuota provincial o nacional. 10 días hábiles anteriores al inicio de la actividad.
Con el Alta y Afiliación de los Socios en la Seguridad Social, el titular queda protegido por el sistema de la S.S. al cumplimentar los impresos TA1 (afiliación) y el Parte de Alta de Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, recogido y presentado en la Tesorería Territorial de la Seguridad Social. Tampoco cuesta dinero. Hay que hacerlo en 30 días naturales desde el alta en el I.A.E
La inscripción de la empresa en la Seguridad Social tiene que ser una empresa que contrata un trabajador (o más si así lo decidís) por cuenta ajena tenéis que inscribir la empresa en la S.S, optando bien por el Instituto Nacional del a S.S. bien por una Mutua (ofrecen más servicios).
También se hace en la Tesorería Territorial de la S.S. Cuando presentéis el impreso modelo TA6, con copia y original de la escritura de constitución, el documento de alta en el IAE y el contrato con la Mutua, podrán otorgaros el número de afiliación a la S.S. o Código de Cuenta de Cotización. Si todavía no se tenéis el número de afiliación a la Seguridad Social, se adjuntará también copia del TA1.
Ha de realizarse con anterioridad al inicio de la actividad. Sin coste.
El alta y afiliación de los trabajadores en la seguridad social es necesario ya que con esto quedan protegidos los trabajadores, quienes recibirán su número de afiliación. Si el trabajador ya lo tiene, sólo hay que darlo de alta en la empresa.
Tesorería Territorial de la Seguridad Social. Impreso oficial de afiliación (TA1) y el de Solicitud de Alta, Baja o Variación de Datos del Trabajador (TA2) para cada uno de los trabajadores, adjuntando fotocopia del D.N.I. Al menos un día antes del inicio de actividades por el trabajador.
Con la contratación del personal y registro del contrato hacéis un contrato formal de los trabajadores en el Instituto Nacional de Empleo. Se debe dar parte a la Oficina de Empleo.
Adquisición y sellado de los libros de visita y de matrícula de los trabajadores, es en éste en el que debe constar por escrito los datos de los trabajadores que presten o hayan prestado servicios a la empresa, así como las variaciones en su situación laboral. En el Libro de Visitas se exponen las actas que levante la inspección.
Ambos pueden comprarse en una papelería y legalizarse en la Consejería de Trabajo y Seguridad Social. Debe realizarse en los 30 días siguientes al inicio de la actividad.
Ante el inicio de la actividad debéis proceder a la comunicación de apertura en la Consejería de Trabajo (mediante el impreso oficial de comunicación de apertura) y siempre antes de 30 días desde el inicio de la actividad.
MJ VAZQUEZ
jueves, 28 de abril de 2011
EL MIEDO AL FRACASO
La persistencia es un elemento esencial para alcanzar el éxito. Si estudiamos la vida de grandes mujeres y hombres de Dios a través de la historia del hombre, vamos a ver que ellos lograron sus objetivos al vencer las adversidades, al aprender de sus errores y al persistir tenazmente en lo que se habían propuesto lograr.
Un muy buen ejemplo es Thomas Edison. Cuando niño, él fue catalogado como no apto para los colegios de esa época debido a que poseía lo que sus profesores llamaban una "mente confusa." Su madre lo enseñó en casa y le reveló el poder de leer libros. Fue entonces cuando el pequeño Thomas, desahuciado por la sociedad por "tonto," se transformó en un lector voraz y se dedicó a estudiar independientemente.
A los 10 años ya tenía su propio laboratorio de química y a los 12 había organizado un sistema de reparto de diarios que le significaba un ingreso importante para la edad que tenía.
El resto es historia. Thomas Edison fue uno de los más destacados inventores de la época moderna. Sus innumerables inventos, de los cuales el más conocido es la ampolleta, transformaron la sociedad de ésa época. Además de ser un inventor brillante, fue muy acertado en el manejo de sus finanzas. Se transformó en el prototipo de emprendedor americano y terminó siendo muy celebrado por sus compatriotas.
Sin embargo, pocos saben que T.Edison hizo más de mil experimentos antes de lograr hacer una ampolleta. Con otro de sus inventos hizo más de 50.000 experimentos antes de lograr su objetivo.
Sin duda, Edison no se dejaba disuadir hasta no lograr su objetivo.
¿Y nosotros? La mayoría de nosotros probablemente tendría que admitir humildemente que ya habríamos abandonado nuestro proyecto después del intento número 20 o, a lo más, el número 50.
Es porque la mayoría de los seres humanos no saben enfrentar un fracaso. La sociedad dicta que los fracasos son inaceptables y condena a cualquier persona que incurre en uno. Por eso la gran mayoría de las personas no se atreven a hacer algo nuevo. Le temen al fracaso y por eso no quieren asumir riesgos. Así apagan el espíritu emprendedor que tienen.
Las personas que logran el éxito, en cambio, tienen un enfoque diferente frente a un fracaso. Para ellos un fracaso no es ni bueno ni malo. Simplemente forma parte de la vida de uno cuando estás intentando hacer algo que nunca has hecho. Así cada fracaso se transforma en un a valiosa experiencia en la cual uno puede aprender muchíssimo.
Es cuando sabemos sobreponernos a la adversidad que se abren las puertas al éxito en nuestras vidas. Cuando nos enfrentamos a obstáculos que parecen ser insuperables nuestra mente comienza a ocuparse en un proceso poderoso de solución de problemas que en última instancia va a dar la salida…después de muchos intentos fallados.
El éxito es ir de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo" Winston Churchill .
MJ VAZQUEZ
Un muy buen ejemplo es Thomas Edison. Cuando niño, él fue catalogado como no apto para los colegios de esa época debido a que poseía lo que sus profesores llamaban una "mente confusa." Su madre lo enseñó en casa y le reveló el poder de leer libros. Fue entonces cuando el pequeño Thomas, desahuciado por la sociedad por "tonto," se transformó en un lector voraz y se dedicó a estudiar independientemente.
A los 10 años ya tenía su propio laboratorio de química y a los 12 había organizado un sistema de reparto de diarios que le significaba un ingreso importante para la edad que tenía.
El resto es historia. Thomas Edison fue uno de los más destacados inventores de la época moderna. Sus innumerables inventos, de los cuales el más conocido es la ampolleta, transformaron la sociedad de ésa época. Además de ser un inventor brillante, fue muy acertado en el manejo de sus finanzas. Se transformó en el prototipo de emprendedor americano y terminó siendo muy celebrado por sus compatriotas.
Sin embargo, pocos saben que T.Edison hizo más de mil experimentos antes de lograr hacer una ampolleta. Con otro de sus inventos hizo más de 50.000 experimentos antes de lograr su objetivo.
Sin duda, Edison no se dejaba disuadir hasta no lograr su objetivo.
¿Y nosotros? La mayoría de nosotros probablemente tendría que admitir humildemente que ya habríamos abandonado nuestro proyecto después del intento número 20 o, a lo más, el número 50.
Es porque la mayoría de los seres humanos no saben enfrentar un fracaso. La sociedad dicta que los fracasos son inaceptables y condena a cualquier persona que incurre en uno. Por eso la gran mayoría de las personas no se atreven a hacer algo nuevo. Le temen al fracaso y por eso no quieren asumir riesgos. Así apagan el espíritu emprendedor que tienen.
Las personas que logran el éxito, en cambio, tienen un enfoque diferente frente a un fracaso. Para ellos un fracaso no es ni bueno ni malo. Simplemente forma parte de la vida de uno cuando estás intentando hacer algo que nunca has hecho. Así cada fracaso se transforma en un a valiosa experiencia en la cual uno puede aprender muchíssimo.
Es cuando sabemos sobreponernos a la adversidad que se abren las puertas al éxito en nuestras vidas. Cuando nos enfrentamos a obstáculos que parecen ser insuperables nuestra mente comienza a ocuparse en un proceso poderoso de solución de problemas que en última instancia va a dar la salida…después de muchos intentos fallados.
El éxito es ir de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo" Winston Churchill .
MJ VAZQUEZ
martes, 5 de abril de 2011
LA CUENTA DE EXPLOTACION
Una forma muy sencilla de comenzar a ver en qué situación financiera te encuentras consiste en elaborar una relación de todas tus fuentes de ingresos y compararla con todas tus fuentes de gastos. Al documento que recoge esta relación lo llamamos cuenta de explotación.
Tu objetivo será que tus ingresos superen a tus gastos.
Si tus ingresos son iguales a tus gastos estás con el agua al cuello.
Si tus ingresos son menores que tus gastos estás en números rojos.
Es muy útil en la fase incial que identifiques qué ganas y qué gastas cada mes. Comienza con una aproximación y luego ves perfeccionándola.
Las principales fuentes de ingresos son:
Sueldo neto, propinas, comisiones, ingresos como autónomo, pagas extras.
Dividendos de acciones, fondos de inversión.
Devoluciones fiscales.
Ingresos por alquiler de un inmueble.
Pensiones u otras prestaciones sociales.
Devoluciones de préstamos.
Otras ganancias como premios.
Sumando todas estas cantidades tendrás los ingresos mensuales.
Los gastos suelen pertenecer a estas familias:
Vivienda.
Alimentación.
Servicios y suministros.
Mantenimiento (productos de limpieza, aseo, ferretería)
Vestido y complementos.
Transportes.
Salud.
Ocio.
Otros gastos (donativos,...)
Haz un cálculo de las cantidades que ingresas y gastas y tendrás tu cuenta de explotación. Esta información te será muy útil para poder ver donde está el problema.
MJ VAZQUEZ
Tu objetivo será que tus ingresos superen a tus gastos.
Si tus ingresos son iguales a tus gastos estás con el agua al cuello.
Si tus ingresos son menores que tus gastos estás en números rojos.
Es muy útil en la fase incial que identifiques qué ganas y qué gastas cada mes. Comienza con una aproximación y luego ves perfeccionándola.
Las principales fuentes de ingresos son:
Sueldo neto, propinas, comisiones, ingresos como autónomo, pagas extras.
Dividendos de acciones, fondos de inversión.
Devoluciones fiscales.
Ingresos por alquiler de un inmueble.
Pensiones u otras prestaciones sociales.
Devoluciones de préstamos.
Otras ganancias como premios.
Sumando todas estas cantidades tendrás los ingresos mensuales.
Los gastos suelen pertenecer a estas familias:
Vivienda.
Alimentación.
Servicios y suministros.
Mantenimiento (productos de limpieza, aseo, ferretería)
Vestido y complementos.
Transportes.
Salud.
Ocio.
Otros gastos (donativos,...)
Haz un cálculo de las cantidades que ingresas y gastas y tendrás tu cuenta de explotación. Esta información te será muy útil para poder ver donde está el problema.
MJ VAZQUEZ
lunes, 28 de marzo de 2011
EL PLAN
Cuando se tiene una idea de negocio, elaborar un Plan de Empresa es absolutamente fundamental. Pero no sólo para poder presentar el proyecto a los potenciales inversores, sino también porque redactar este documento obliga al emprendedor a hacer un estudio muy exhaustivo de su idea: debe analizar el mercado y la competencia, identificar los puntos fuertes y débiles de su producto o servicio, estudiar la viabilidad financiera, etc.
Dónde encontrar información
Los emprendedores pueden encontrar manuales sobre cómo elaborar un Plan de Empresa en muchos organismos públicos, entre ellos la Dirección General de Política de la PYME (Ministerio de Economía) y algunos ayuntamientos y gobiernos autonómicos especialmente comprometidos con el fomento de la creación de empresas.
El Plan de Empresa debe ser eficaz, ordenado, comprensible, breve y fácil de leer. Para conseguirlo se pueden seguir algunas normas básicas:
- Evitar en la medida de lo posible tecnicismos de difícil comprensión.
- Ofrecer cifras y tablas fáciles de entender.
- Estructurar el contenido de manera clara.
- No extenderse más allá de unas 20 páginas.
- Usar un cuerpo de letra generoso, aunque sin exagerar.
Todo ello sin dejar fuera, eso sí, ni uno solo de los datos clave que el inversor ha de conocer. Son los siguientes:
- Naturaleza del proyecto.
- Producto o servicio.
- Mercado.
- Estrategia de desarrollo.
- Organización.
- Aspectos económicos.
Veamos qué hay que explicar en cada uno de estos puntos.
• Naturaleza del proyecto:
Los protagonistas absolutos de este capítulo son el producto o servicio en el que se basa la empresa y el equipo humano que la integrará. Sobre el producto, hay que explicar para qué sirve, qué necesidad pretende cubrir, qué innovaciones aporta, cuáles son sus rasgos diferenciales y cómo va a protegerse la idea desde el punto de vista legal.
Sobre las personas, hay que mencionar su formación y experiencia, su conocimiento del mercado y la red de contactos que tienen en él, además de describir las funciones que desarrollará cada una y establecer la distribución de papeles entre ellas. Para muchos inversores expertos, el equipo humano es el factor más determinante del éxito o el fracaso de una empresa.
El capítulo acabará con una breve historia de cómo surgió la idea y una valoración general. Conviene señalar también posibles riesgos y cómo se piensan afrontar, para así demostrar a los inversores que se ha pensado seriamente en las dificultades que pueden surgir.
• El producto o servicio:
Aunque el capítulo anterior ya haya dejado claro qué es lo que se va a comercializar, conviene extenderse más en sus características técnicas y detallar el proceso que permitirá fabricarlo (si es un producto) o prestarlo (en el caso de un servicio). Es el momento de explayarse, con moderación, cantando las excelencias de la idea.
• El mercado:
Partiendo de datos objetivos, hay que delimitar con precisión el segmento de mercado específico al que se dirigirá nuestro producto, detallando el perfil del cliente potencial y estudiando el potencial de crecimiento de ese mercado.
Una forma sencilla de definir el segmento de mercado es partir de una definición muy amplia -por ejemplo, toda la población de un país- e ir delimitando poco a poco las características que tendría el cliente potencial (edad, poder adquisitivo, hábitos, etc.). Esta operación se puede hacer tanto en bienes de consumo como en los dirigidos a empresas.
En este punto también hay que estudiar a la competencia -puntos fuertes y débiles, zona en la que opera, dimensión, etc.- y establecer si la estrategia ante ella será la competencia directa o la diferenciación.
• La estrategia de desarrollo:
¿Qué estrategia se va a seguir? El Plan de Empresa responderá a esa pregunta exponiendo de manera razonada la política de producto, la de precio, la de marketing y la de distribución.
En este apartado, por tanto, hay que explicar cómo se posiciona el producto, cómo se va a dar a conocer en el mercado y cómo va a llegar hasta el cliente potencial.
Y a partir de toda esa información, deberíamos estar ya en condiciones de establecer unas previsiones de ventas. Estas previsiones, unidas a las de costes fijos y variables, permiten determinar el punto de equilibrio entre ingresos y gastos -conocido como «punto muerto»- y el listón que marcaría la llegada de los primeros beneficios.
• La organización:
En el Plan de Empresa también hay que dejar constancia de la forma jurídica que adoptará la nueva empresa y detallar el organigrama de puestos, departamentos y funciones de la compañía. También habrá que definir la política de personal y de retribución prevista inicialmente y para el futuro.
• Aspectos económicos:
En este capítulo han de definirse, sin abrumar con una avalancha de cifras, los aspectos financieros fundamentales del proyecto, que son:
- Inversión inicial necesaria.
- Fuentes de financiación disponibles.
- Previsión de los resultados de la empresa a tres años vista.
- Previsión del plan de tesorería durante los cuatro primeros trimestres.
Es importante no ser excesivamente optimistas y, ante todo, argumentar sólidamente cada cifra y cada previsión.
El resumen ejecutivo
El resumen ejecutivo es lo último que se redacta, pero debe aparecer al principio del Plan de Empresa. En un máximo de dos páginas, ha de permitir al lector hacerse una idea muy completa del proyecto. Una idea que, además, le anime a seguir leyendo. Éstos son los puntos que debe incluir:
- Breve presentación de la empresa.
- Descripción de la oportunidad de mercado detectada.
- Descripción del producto y de sus factores diferenciales.
- Ventajas de la tecnología utilizada (sólo si es destacable).
- Presentación del equipo humano.
- Modelo de negocio y fuentes de ingresos previstas.
- Tamaño del mercado y potencial de crecimiento.
- Ventajas competitivas de la empresa.
- Previsiones de facturación a tres años vista.
MJ VAZQUEZ
Dónde encontrar información
Los emprendedores pueden encontrar manuales sobre cómo elaborar un Plan de Empresa en muchos organismos públicos, entre ellos la Dirección General de Política de la PYME (Ministerio de Economía) y algunos ayuntamientos y gobiernos autonómicos especialmente comprometidos con el fomento de la creación de empresas.
El Plan de Empresa debe ser eficaz, ordenado, comprensible, breve y fácil de leer. Para conseguirlo se pueden seguir algunas normas básicas:
- Evitar en la medida de lo posible tecnicismos de difícil comprensión.
- Ofrecer cifras y tablas fáciles de entender.
- Estructurar el contenido de manera clara.
- No extenderse más allá de unas 20 páginas.
- Usar un cuerpo de letra generoso, aunque sin exagerar.
Todo ello sin dejar fuera, eso sí, ni uno solo de los datos clave que el inversor ha de conocer. Son los siguientes:
- Naturaleza del proyecto.
- Producto o servicio.
- Mercado.
- Estrategia de desarrollo.
- Organización.
- Aspectos económicos.
Veamos qué hay que explicar en cada uno de estos puntos.
• Naturaleza del proyecto:
Los protagonistas absolutos de este capítulo son el producto o servicio en el que se basa la empresa y el equipo humano que la integrará. Sobre el producto, hay que explicar para qué sirve, qué necesidad pretende cubrir, qué innovaciones aporta, cuáles son sus rasgos diferenciales y cómo va a protegerse la idea desde el punto de vista legal.
Sobre las personas, hay que mencionar su formación y experiencia, su conocimiento del mercado y la red de contactos que tienen en él, además de describir las funciones que desarrollará cada una y establecer la distribución de papeles entre ellas. Para muchos inversores expertos, el equipo humano es el factor más determinante del éxito o el fracaso de una empresa.
El capítulo acabará con una breve historia de cómo surgió la idea y una valoración general. Conviene señalar también posibles riesgos y cómo se piensan afrontar, para así demostrar a los inversores que se ha pensado seriamente en las dificultades que pueden surgir.
• El producto o servicio:
Aunque el capítulo anterior ya haya dejado claro qué es lo que se va a comercializar, conviene extenderse más en sus características técnicas y detallar el proceso que permitirá fabricarlo (si es un producto) o prestarlo (en el caso de un servicio). Es el momento de explayarse, con moderación, cantando las excelencias de la idea.
• El mercado:
Partiendo de datos objetivos, hay que delimitar con precisión el segmento de mercado específico al que se dirigirá nuestro producto, detallando el perfil del cliente potencial y estudiando el potencial de crecimiento de ese mercado.
Una forma sencilla de definir el segmento de mercado es partir de una definición muy amplia -por ejemplo, toda la población de un país- e ir delimitando poco a poco las características que tendría el cliente potencial (edad, poder adquisitivo, hábitos, etc.). Esta operación se puede hacer tanto en bienes de consumo como en los dirigidos a empresas.
En este punto también hay que estudiar a la competencia -puntos fuertes y débiles, zona en la que opera, dimensión, etc.- y establecer si la estrategia ante ella será la competencia directa o la diferenciación.
• La estrategia de desarrollo:
¿Qué estrategia se va a seguir? El Plan de Empresa responderá a esa pregunta exponiendo de manera razonada la política de producto, la de precio, la de marketing y la de distribución.
En este apartado, por tanto, hay que explicar cómo se posiciona el producto, cómo se va a dar a conocer en el mercado y cómo va a llegar hasta el cliente potencial.
Y a partir de toda esa información, deberíamos estar ya en condiciones de establecer unas previsiones de ventas. Estas previsiones, unidas a las de costes fijos y variables, permiten determinar el punto de equilibrio entre ingresos y gastos -conocido como «punto muerto»- y el listón que marcaría la llegada de los primeros beneficios.
• La organización:
En el Plan de Empresa también hay que dejar constancia de la forma jurídica que adoptará la nueva empresa y detallar el organigrama de puestos, departamentos y funciones de la compañía. También habrá que definir la política de personal y de retribución prevista inicialmente y para el futuro.
• Aspectos económicos:
En este capítulo han de definirse, sin abrumar con una avalancha de cifras, los aspectos financieros fundamentales del proyecto, que son:
- Inversión inicial necesaria.
- Fuentes de financiación disponibles.
- Previsión de los resultados de la empresa a tres años vista.
- Previsión del plan de tesorería durante los cuatro primeros trimestres.
Es importante no ser excesivamente optimistas y, ante todo, argumentar sólidamente cada cifra y cada previsión.
El resumen ejecutivo
El resumen ejecutivo es lo último que se redacta, pero debe aparecer al principio del Plan de Empresa. En un máximo de dos páginas, ha de permitir al lector hacerse una idea muy completa del proyecto. Una idea que, además, le anime a seguir leyendo. Éstos son los puntos que debe incluir:
- Breve presentación de la empresa.
- Descripción de la oportunidad de mercado detectada.
- Descripción del producto y de sus factores diferenciales.
- Ventajas de la tecnología utilizada (sólo si es destacable).
- Presentación del equipo humano.
- Modelo de negocio y fuentes de ingresos previstas.
- Tamaño del mercado y potencial de crecimiento.
- Ventajas competitivas de la empresa.
- Previsiones de facturación a tres años vista.
MJ VAZQUEZ
martes, 15 de marzo de 2011
VENDER ,VENDER,VENDER
Aceptémoslo!, no a todo el mundo le gustan las ventas y no todos saben cómo vender.
Sin embargo, “la habilidad numero uno para tener éxito en la vida y en los negocios es aprender a vender” -
Si eres una de esas personas a quienes se les dificulta el tema de las ventas, pero reconoces su importancia y estas dispuesto(a) a dar un primer paso para aprender técnicas y mejorar así los ingresos de tu empresa, este artículo es para ti.
Puedes tener el mejor producto del mundo, quizás tengas excelentes precios y seas un gran administrador. Y todo eso es excelente, pero si no vendes con efectividad, tus utilidades serán pobres y tu negocio podría caer tarde o temprano en crisis financiera.
Las ventas generan el flujo de dineros que tu negocio necesita para mantenerse vivo y sano y por ello, estos son algunos consejos prácticos y económicos para comenzar a mejorar tus ventas a partir de hoy.
1. Si no eres vendedor nato o no posees habilidades de ventas, adquiere un libros sobre ventas hoy mismo y comienza a aprender sobre el tema.
2. Si eres vendedor, prepara un entrenamiento y hazlo periódicamente.
3. Asegúrate que todos en tu empresa tengan claro que todos son vendedores.
4. Si tienes vendedores, trabaja de cerca con ellos. Capacítalos, motívalos, ofréceles un buen plan de incentivos. Ellos son el gran activo para tu empresa.
5. Diseña buenas herramientas de ventas o mejora las que tengas actualmente: catálogos, webs, volantes, vallas, etc.
6. Crea un sistema de compensación para clientes que te recomienden a otros clientes. Tu cliente, cuando esta satisfecho como tal, también es un vendedor trabajando para tí (y gratis).
7. Utiliza estas tácticas de bajo costo para promocionar tu negocio y atraer así más clientes.
8. Implementa un sistema de entregas a domicilio y expande aún más tu mercado regional.
9. Crea ofertas y ganchos que atraigan la atención de tu cliente.
10. Estudia a tu competencia y crea un factor diferenciador que agregue valor a tu producto o negocio.
11. Mejora tus horarios de atención al público.
12. Premia a los mejores vendedores.
13. Si no las tienes, debes proponerte a partir de hoy, metas específicas de ventas. Medirlas por mes y analizarlas en períodos trimestrales y anuales es una buena técnica.
14. Trabaja incansablemente por alcanzar tus objetivos de ventas.
15. Implementa mejores servicios.
16. Dale valor agregado a tus servicios.
17. Atrévete a hacer cosas nuevas, creativas, ingeniosas y mide los resultados.
18. Si aún no la tienes, crea una página web para promocionar tu negocio en Internet. De esta forma captaras nuevos clientes.
19. Mejora tus sistemas de pago. Expande tus medios de pago aceptados de tal manera que tus clientes puedan tener mayor facilidad para comprar.
20. Considera la posibilidad de implementar un sistema de crédito.
21. Crea un sistema de cliente frecuente que recompense la fidelidad de tus mejores clientes.
22. Facilita en lo posible la adquisición de tu producto ya sea mejorando la visibilidad o ubicándolo en otras ubicaciones para atraer a tu cliente.
23. Utiliza el teléfono como herramienta de ventas. El telemarketing bien utilizado puede ser una increíble estrategia para captar nuevos clientes.
Y si aún quedara alguna duda sobre la importancia de las ventas y la necesidad de ser cada día más competitivos, debes saber lo siguiente:
Antes el cliente venía a tu negocio en búsqueda de tu producto. Hoy en día, tu producto debe llegar al cliente.
Antes el cliente evaluaba tu negocio como una opción. Hoy en día el cliente tendrá decenas de opciones similares o mejores a la tuya.
Antes el cliente compraba cerca de su zona. Hoy el cliente puede comprar en cualquier parte del mundo por Internet y recibir el producto en la puerta de su casa.
Todo vende: vende la presentación de tu personal, vende su lenguaje, vende la limpieza de tu local, vende la presentación de tu producto, vende tu logo, vende tu slogan, vende la presentación de tus documentos, todo vende.
La empresa que no desarrolla mejores técnicas de ventas tiene un solo destino: morir en el salvaje mundo de los negocios.
Hoy en día no es tan importante lo que sabes como la rapidez con la que aprendes. Si no sabes vender, debes comenzar a aprender hoy.
Finalmente recuerda: debes convertirte en un experto en ventas o al menos, tener la capacidad de tener en tu equipo a los mejores vendedores del mundo. Lo que dejes de hacer, tu competencia lo hará.
Hoy mismo puedes inscribirte en un curso de ventas y comenzar a transformar tu negocio desde adentro. ¿Cuánto estás dispuesto a invertir? ¿Cuánto realmente quieres mejorar tus ingresos?
MJ VAZQUEZ
Sin embargo, “la habilidad numero uno para tener éxito en la vida y en los negocios es aprender a vender” -
Si eres una de esas personas a quienes se les dificulta el tema de las ventas, pero reconoces su importancia y estas dispuesto(a) a dar un primer paso para aprender técnicas y mejorar así los ingresos de tu empresa, este artículo es para ti.
Puedes tener el mejor producto del mundo, quizás tengas excelentes precios y seas un gran administrador. Y todo eso es excelente, pero si no vendes con efectividad, tus utilidades serán pobres y tu negocio podría caer tarde o temprano en crisis financiera.
Las ventas generan el flujo de dineros que tu negocio necesita para mantenerse vivo y sano y por ello, estos son algunos consejos prácticos y económicos para comenzar a mejorar tus ventas a partir de hoy.
1. Si no eres vendedor nato o no posees habilidades de ventas, adquiere un libros sobre ventas hoy mismo y comienza a aprender sobre el tema.
2. Si eres vendedor, prepara un entrenamiento y hazlo periódicamente.
3. Asegúrate que todos en tu empresa tengan claro que todos son vendedores.
4. Si tienes vendedores, trabaja de cerca con ellos. Capacítalos, motívalos, ofréceles un buen plan de incentivos. Ellos son el gran activo para tu empresa.
5. Diseña buenas herramientas de ventas o mejora las que tengas actualmente: catálogos, webs, volantes, vallas, etc.
6. Crea un sistema de compensación para clientes que te recomienden a otros clientes. Tu cliente, cuando esta satisfecho como tal, también es un vendedor trabajando para tí (y gratis).
7. Utiliza estas tácticas de bajo costo para promocionar tu negocio y atraer así más clientes.
8. Implementa un sistema de entregas a domicilio y expande aún más tu mercado regional.
9. Crea ofertas y ganchos que atraigan la atención de tu cliente.
10. Estudia a tu competencia y crea un factor diferenciador que agregue valor a tu producto o negocio.
11. Mejora tus horarios de atención al público.
12. Premia a los mejores vendedores.
13. Si no las tienes, debes proponerte a partir de hoy, metas específicas de ventas. Medirlas por mes y analizarlas en períodos trimestrales y anuales es una buena técnica.
14. Trabaja incansablemente por alcanzar tus objetivos de ventas.
15. Implementa mejores servicios.
16. Dale valor agregado a tus servicios.
17. Atrévete a hacer cosas nuevas, creativas, ingeniosas y mide los resultados.
18. Si aún no la tienes, crea una página web para promocionar tu negocio en Internet. De esta forma captaras nuevos clientes.
19. Mejora tus sistemas de pago. Expande tus medios de pago aceptados de tal manera que tus clientes puedan tener mayor facilidad para comprar.
20. Considera la posibilidad de implementar un sistema de crédito.
21. Crea un sistema de cliente frecuente que recompense la fidelidad de tus mejores clientes.
22. Facilita en lo posible la adquisición de tu producto ya sea mejorando la visibilidad o ubicándolo en otras ubicaciones para atraer a tu cliente.
23. Utiliza el teléfono como herramienta de ventas. El telemarketing bien utilizado puede ser una increíble estrategia para captar nuevos clientes.
Y si aún quedara alguna duda sobre la importancia de las ventas y la necesidad de ser cada día más competitivos, debes saber lo siguiente:
Antes el cliente venía a tu negocio en búsqueda de tu producto. Hoy en día, tu producto debe llegar al cliente.
Antes el cliente evaluaba tu negocio como una opción. Hoy en día el cliente tendrá decenas de opciones similares o mejores a la tuya.
Antes el cliente compraba cerca de su zona. Hoy el cliente puede comprar en cualquier parte del mundo por Internet y recibir el producto en la puerta de su casa.
Todo vende: vende la presentación de tu personal, vende su lenguaje, vende la limpieza de tu local, vende la presentación de tu producto, vende tu logo, vende tu slogan, vende la presentación de tus documentos, todo vende.
La empresa que no desarrolla mejores técnicas de ventas tiene un solo destino: morir en el salvaje mundo de los negocios.
Hoy en día no es tan importante lo que sabes como la rapidez con la que aprendes. Si no sabes vender, debes comenzar a aprender hoy.
Finalmente recuerda: debes convertirte en un experto en ventas o al menos, tener la capacidad de tener en tu equipo a los mejores vendedores del mundo. Lo que dejes de hacer, tu competencia lo hará.
Hoy mismo puedes inscribirte en un curso de ventas y comenzar a transformar tu negocio desde adentro. ¿Cuánto estás dispuesto a invertir? ¿Cuánto realmente quieres mejorar tus ingresos?
MJ VAZQUEZ
miércoles, 9 de marzo de 2011
EMPEZAR CON POCO
Un mito común sobre los negocios es que para crear o empezar uno, se necesita contar con un buen capital o presupuesto.
Pero lo cierto es que para poder empezar un negocio, antes que contar con un gran capital o inversión, se necesita creatividad.
Te mostrare a continuación algunas ideas o consejos sobre cómo podemos iniciar un negocio con poco capital o presupuesto:
Iniciar un negocio en tu casa.
Antes que empezar por alquilar una oficina para nuestro negocio, por qué no empezar con una oficina en nuestra casa.
Tal vez nuestro hogar no esté en un sitio comercial o cercano , pero si hacemos una buena promoción y publicidad, nuestros clientes nos buscarán y encontrarán donde sea que estemos.
Iniciar un negocio en Internet.
Antes que crear un negocio que implique el rentar o adquirir un local o una tienda, por qué no iniciar nuestro negocio en Internet.
Podemos crear una página web donde ganemos dinero por publicidad, o crear una página web o tienda virtual en donde promocionemos y vendamos productos, que al ser pedidos, en caso no los fabriquemos nosotros, podemos comprarlos en el momento, o tenerlos almacenados en un pequeño cuarto en nuestra casa.
Alquilar en vez de comprar.
No sólo podemos alquilar el local u oficina necesaria para nuestro negocio en vez de comprarlos, sino que hoy en día, también podemos alquilar o rentar casi todo.
Hoy en día existen varias empresas dedicadas a alquilar enseres, equipos o maquinarias a otros negocios.
Si los costos se nos hacen muy elevados, podemos optar por empezar alquilando, por ejemplo, alquilar las mesas o sillas de nuestro restaurante restaurante,o la maquinaria para una reforma..
Alquilar un pequeño stand.
Si la idea de nuestro negocio es contar con un local o una tienda, pero no contamos con suficiente capital inicial, por qué no empezar rentando un pequeño stand, ya sea en un centro comercial, en una galería, en un mercado, etc.
Dependiendo de su ubicación, podemos encontrar stands de todos los precios.
Incluso, podemos optar por asociarnos con otro empresario que venda productos similares al nuestro, y alquilar juntos el mismo stand.
Alquilar un espacio dentro de otro negocio.
Podemos también empezar con rentar un pequeño puesto dentro de un negocio establecido, por ejemplo, alquilar un espacio dentro de una tienda de informatica, en donde podamos ofrecer productos de papeleria.
Para ello, no es necesario esperar que el dueño del negocio o tienda ofrezca alquilar un pequeño puesto o espacio dentro de él, sino que nosotros mismos podemos hacerle la oferta, ofreciendo pagar un alquiler y/o una comisión por que nos otorguen un espacio que no esté usando o no esté siendo bien aprovechado dentro de su local.
Vender a otros negocios.
Antes que tener un negocio que requiera de un local o una tienda en donde vendamos productos al público, podemos optar por crear un negocio que consista en vender al por mayor, es decir, vender productos que produzcamos, mandemos a producir o comercialicemos (compremos y vendamos), a otros negocios o empresas, para que luego éstas los vendan al consumidor final (al público).
Este modelo de negocio nos evita el tener que rentar una local o una tienda, pues los productos los venderemos a otros negocios que a su vez se encargan de ofrecerlos al público, pudiendo tener nuestra base de operaciones simplemente en nuestro hogar.
Vendedores por comisión.
Una forma de empezar a vender nuestros productos sin necesidad de gastar mucho, es contratando vendedores y pagándoles por comisión, es decir, pagándoles un porcentaje de acuerdo a la cantidad de productos que logren vender al consumidor final, o colocar en otros negocios o empresas.
Y ya más adelante cuando aumenten las ventas y ya no nos sea tan rentable pagarles por comisión, contratarlos y pagarles un sueldo fijo.
MJ VAZQUEZ.
Pero lo cierto es que para poder empezar un negocio, antes que contar con un gran capital o inversión, se necesita creatividad.
Te mostrare a continuación algunas ideas o consejos sobre cómo podemos iniciar un negocio con poco capital o presupuesto:
Iniciar un negocio en tu casa.
Antes que empezar por alquilar una oficina para nuestro negocio, por qué no empezar con una oficina en nuestra casa.
Tal vez nuestro hogar no esté en un sitio comercial o cercano , pero si hacemos una buena promoción y publicidad, nuestros clientes nos buscarán y encontrarán donde sea que estemos.
Iniciar un negocio en Internet.
Antes que crear un negocio que implique el rentar o adquirir un local o una tienda, por qué no iniciar nuestro negocio en Internet.
Podemos crear una página web donde ganemos dinero por publicidad, o crear una página web o tienda virtual en donde promocionemos y vendamos productos, que al ser pedidos, en caso no los fabriquemos nosotros, podemos comprarlos en el momento, o tenerlos almacenados en un pequeño cuarto en nuestra casa.
Alquilar en vez de comprar.
No sólo podemos alquilar el local u oficina necesaria para nuestro negocio en vez de comprarlos, sino que hoy en día, también podemos alquilar o rentar casi todo.
Hoy en día existen varias empresas dedicadas a alquilar enseres, equipos o maquinarias a otros negocios.
Si los costos se nos hacen muy elevados, podemos optar por empezar alquilando, por ejemplo, alquilar las mesas o sillas de nuestro restaurante restaurante,o la maquinaria para una reforma..
Alquilar un pequeño stand.
Si la idea de nuestro negocio es contar con un local o una tienda, pero no contamos con suficiente capital inicial, por qué no empezar rentando un pequeño stand, ya sea en un centro comercial, en una galería, en un mercado, etc.
Dependiendo de su ubicación, podemos encontrar stands de todos los precios.
Incluso, podemos optar por asociarnos con otro empresario que venda productos similares al nuestro, y alquilar juntos el mismo stand.
Alquilar un espacio dentro de otro negocio.
Podemos también empezar con rentar un pequeño puesto dentro de un negocio establecido, por ejemplo, alquilar un espacio dentro de una tienda de informatica, en donde podamos ofrecer productos de papeleria.
Para ello, no es necesario esperar que el dueño del negocio o tienda ofrezca alquilar un pequeño puesto o espacio dentro de él, sino que nosotros mismos podemos hacerle la oferta, ofreciendo pagar un alquiler y/o una comisión por que nos otorguen un espacio que no esté usando o no esté siendo bien aprovechado dentro de su local.
Vender a otros negocios.
Antes que tener un negocio que requiera de un local o una tienda en donde vendamos productos al público, podemos optar por crear un negocio que consista en vender al por mayor, es decir, vender productos que produzcamos, mandemos a producir o comercialicemos (compremos y vendamos), a otros negocios o empresas, para que luego éstas los vendan al consumidor final (al público).
Este modelo de negocio nos evita el tener que rentar una local o una tienda, pues los productos los venderemos a otros negocios que a su vez se encargan de ofrecerlos al público, pudiendo tener nuestra base de operaciones simplemente en nuestro hogar.
Vendedores por comisión.
Una forma de empezar a vender nuestros productos sin necesidad de gastar mucho, es contratando vendedores y pagándoles por comisión, es decir, pagándoles un porcentaje de acuerdo a la cantidad de productos que logren vender al consumidor final, o colocar en otros negocios o empresas.
Y ya más adelante cuando aumenten las ventas y ya no nos sea tan rentable pagarles por comisión, contratarlos y pagarles un sueldo fijo.
MJ VAZQUEZ.
miércoles, 2 de marzo de 2011
FINANCIACION
Procura conseguir por ti mismo todo lo que puedas. Si tienes vivienda en propiedad, es posible rehipotecarla para conseguir financiación adicional. La ventaja es que pagarás un tipo de interés más ventajoso que si pides un crédito al consumo.
Cuando negocies con el banco la apertura de la cuenta de la empresa, pide desde el principio una línea de crédito. Sin línea de crédito, no abras la cuenta. Aunque no te den mucho dinero, te permite tener un colchón para hacer frente a los pagos trimestrales a Hacienda, por ejemplo, o a las nóminas. Visita varios bancos, a ver qué te ofrece cada uno, y usa las distintas ofertas para conseguir mejores condiciones de los otros.
Con la línea de crédito pagas solo el interés del dinero que tienes dispuesto, no del total, con lo que eso supone tener un margen de maniobra sin coste hasta que realmente lo necesites. Si la pides al principio, y sobre todo si la pones como condición para abrir la cuenta, es más fácil que te la concedan. Como esperes a necesitarla, será imposible. Los bancos solo prestan a quien creen que les devolverá el dinero, y ese alguien no puede ser quien tiene una cuenta en descubierto.
Si te van a financiar los F&A(familia y amigos), procura dejarles bien clara la diferencia entre invertir y prestar: el que invierte, arriesga; el que presta, recupera su dinero. Si invierten, explícales una y otra vez que pueden perder su dinero, y cuando ya lo tengan claro, explícaselo otra vez. De lo contrario, te verás en la obligación moral (si la cosa acaba mal) de devolverles el dinero, pero tendrás que entregarles parte de los beneficios si va bien. Mal negocio para ti, porque ellos acaban ganando sin arriesgar.
Si te prestan dinero, tienes que devolvérselo antes o después. Procura dejar claro que será así, y si tienes dificultades para hacerlo explícales qué estás haciendo para pagarles y cuando lo harás.
Si tienes cualquier duda acerca de si van a entender estas cosas, rechaza su oferta. No tiene sentido arriesgarte a perder una amistad o tener un enfrentamiento en la familia por cinco o diez mil euros.
Olvídate de que un banco preste dinero a tu empresa. Lo primero que te van a pedir son garantías personales, y te pondrán muchas más pegas si pides 20.000 euros para un proyecto empresarial que para comprarte un coche. Así que lo que puedes hacer, si realmente necesitas esos 20.000 euros, es pedir el dinero para un coche, y luego dedicarlo a tu empresa. No es que sea muy ortodoxo, pero mientras lo devuelvas no tendrás problemas. Y si tienes alguna duda acerca de si podrás devolverlo, no se te ocurra pedirlo.
Por supuesto, no puedes hacerlo mientras estés parado, pero sí cuando ya te hayas dado de alta como autónomo, aunque es posible que tengas que pedirlo con tu pareja, si es que tiene un sueldo estable.
Por último, tal vez se te haya ocurrido pensar en ayudas públicas para emprendedores. Olvídate. En casi todos los casos el esfuerzo que se requiere no compensa. Aunque te la concedan, el dinero llega tarde y mal, y hubieras ganado mucho más dedicando ese esfuerzo a vender más.
De todas maneras, puedes preguntar en la cámara de comercio local, por si hay algo que pueda ser asequible. Y hay empresas que te asesoran y te ayudan para preparar las solicitudes, de modo que si tienes claro que quieres optar a una ayuda concreta puede venirte bien para que no te la rechacen por un papel mal presentado.
MJ VAZQUEZ
Cuando negocies con el banco la apertura de la cuenta de la empresa, pide desde el principio una línea de crédito. Sin línea de crédito, no abras la cuenta. Aunque no te den mucho dinero, te permite tener un colchón para hacer frente a los pagos trimestrales a Hacienda, por ejemplo, o a las nóminas. Visita varios bancos, a ver qué te ofrece cada uno, y usa las distintas ofertas para conseguir mejores condiciones de los otros.
Con la línea de crédito pagas solo el interés del dinero que tienes dispuesto, no del total, con lo que eso supone tener un margen de maniobra sin coste hasta que realmente lo necesites. Si la pides al principio, y sobre todo si la pones como condición para abrir la cuenta, es más fácil que te la concedan. Como esperes a necesitarla, será imposible. Los bancos solo prestan a quien creen que les devolverá el dinero, y ese alguien no puede ser quien tiene una cuenta en descubierto.
Si te van a financiar los F&A(familia y amigos), procura dejarles bien clara la diferencia entre invertir y prestar: el que invierte, arriesga; el que presta, recupera su dinero. Si invierten, explícales una y otra vez que pueden perder su dinero, y cuando ya lo tengan claro, explícaselo otra vez. De lo contrario, te verás en la obligación moral (si la cosa acaba mal) de devolverles el dinero, pero tendrás que entregarles parte de los beneficios si va bien. Mal negocio para ti, porque ellos acaban ganando sin arriesgar.
Si te prestan dinero, tienes que devolvérselo antes o después. Procura dejar claro que será así, y si tienes dificultades para hacerlo explícales qué estás haciendo para pagarles y cuando lo harás.
Si tienes cualquier duda acerca de si van a entender estas cosas, rechaza su oferta. No tiene sentido arriesgarte a perder una amistad o tener un enfrentamiento en la familia por cinco o diez mil euros.
Olvídate de que un banco preste dinero a tu empresa. Lo primero que te van a pedir son garantías personales, y te pondrán muchas más pegas si pides 20.000 euros para un proyecto empresarial que para comprarte un coche. Así que lo que puedes hacer, si realmente necesitas esos 20.000 euros, es pedir el dinero para un coche, y luego dedicarlo a tu empresa. No es que sea muy ortodoxo, pero mientras lo devuelvas no tendrás problemas. Y si tienes alguna duda acerca de si podrás devolverlo, no se te ocurra pedirlo.
Por supuesto, no puedes hacerlo mientras estés parado, pero sí cuando ya te hayas dado de alta como autónomo, aunque es posible que tengas que pedirlo con tu pareja, si es que tiene un sueldo estable.
Por último, tal vez se te haya ocurrido pensar en ayudas públicas para emprendedores. Olvídate. En casi todos los casos el esfuerzo que se requiere no compensa. Aunque te la concedan, el dinero llega tarde y mal, y hubieras ganado mucho más dedicando ese esfuerzo a vender más.
De todas maneras, puedes preguntar en la cámara de comercio local, por si hay algo que pueda ser asequible. Y hay empresas que te asesoran y te ayudan para preparar las solicitudes, de modo que si tienes claro que quieres optar a una ayuda concreta puede venirte bien para que no te la rechacen por un papel mal presentado.
MJ VAZQUEZ
viernes, 18 de febrero de 2011
IDEA EN NEGOCIO
¿Cómo transformar tu idea en negocio?
1. Localiza un sector del mercado bien definido. No tengas miedo de que sea pequeño. Es más probable que te equivoques por pretender llegar a un hueco de mercado demasiado grande para tus posibilidades.
2. Identifica una necesidad común y frecuente en ese hueco.
3. Averigua cuánto estaría dispuesto a pagar un cliente potencial por resolver esa necesidad, al menos deberías saber si hay un porcentaje de ese mercado dispuesto a pagar algo por resolverlo o prefieren vivir con su problema a rascarse el bolsillo (cosa harto frecuente).
4. Piensa cómo podrías comunicar a un cliente potencial que puedes resolver esa necesidad. Para ello localiza los medios de comunicación que utiliza, cómo compra a otros proveedores, quién toma las decisiones de compra, de quién se fía…
5. Desarrolla un producto o servicio que cubra esa necesidad con un coste para ti al menos un 40% inferior al precio máximo que has determinado. Ten en cuenta también los costes de estructura (gastos fijos) para analizar si lo que quieres vender será rentable. Si no eres capaz de crear algo que resuelva sus problemas y a la vez te haga ganar dinero, vuelve al punto 1.
6. Desarrolla una estrategia para llevar tu producto al mercado. Piensa en comunicación, publicidad, comercialización… Añade estos costes a los que habías determinado en el punto anterior, para verificar que el proyecto sigue siendo rentable. Muy importante: averigua la duración del ciclo de venta. Necesitas saber cuánto tiempo pasará de media desde que le das a conocer tu producto a un cliente potencial hasta que te paga la factura. (Ojo, a pesar de lo que diga la ley hay quien sigue pagando a 90 días o más).
7. Ahora sí piensa cómo lo vas a hacer: con quién vas a contar, a quién vas a subcontratar, cuanto tiempo te va a llevar el desarrollo… Vuelve a analizar los costes, y si la cosa no cuadra ya sabes, al punto 1.
8. Haz una previsión de ingresos y gastos por meses para el primer año y por trimestres para los dos siguientes. Ahora que sabes en qué te estás metiendo, y todo el dinero que necesitas, piensa en como obtendrás la financiación (tela).
9. Si ves que podrás conseguir el dinero, ahora sí es el momento de pensar en logos, nombres de empresa, tarjetas de visita y esas cosas. Un consejo: procura que todo esto sea algo fácil de entender por los clientes a los que te vas a dirigir.
10. Vende. Lo antes posible. En cuanto tengas algo medianamente presentable. No esperes a tener el producto perfecto. Escucha a esos primeros clientes, y refina tu producto o servicio en función de lo que ellos digan. ¿Que un cliente molesto con un producto inmaduro es un problema? Pues sí, pero es un problema manejable: puedes darle actualizaciones gratuitas, descuentos en otros productos, regalos por su paciencia o puedes incluso devolverle el dinero si es preciso. Mucho peor que el cliente insatisfecho es el cliente que no existe.
En sucesivas entradas iré desarrollando todos estos puntos con más profundidad.
MJ.VAZQUEZ
1. Localiza un sector del mercado bien definido. No tengas miedo de que sea pequeño. Es más probable que te equivoques por pretender llegar a un hueco de mercado demasiado grande para tus posibilidades.
2. Identifica una necesidad común y frecuente en ese hueco.
3. Averigua cuánto estaría dispuesto a pagar un cliente potencial por resolver esa necesidad, al menos deberías saber si hay un porcentaje de ese mercado dispuesto a pagar algo por resolverlo o prefieren vivir con su problema a rascarse el bolsillo (cosa harto frecuente).
4. Piensa cómo podrías comunicar a un cliente potencial que puedes resolver esa necesidad. Para ello localiza los medios de comunicación que utiliza, cómo compra a otros proveedores, quién toma las decisiones de compra, de quién se fía…
5. Desarrolla un producto o servicio que cubra esa necesidad con un coste para ti al menos un 40% inferior al precio máximo que has determinado. Ten en cuenta también los costes de estructura (gastos fijos) para analizar si lo que quieres vender será rentable. Si no eres capaz de crear algo que resuelva sus problemas y a la vez te haga ganar dinero, vuelve al punto 1.
6. Desarrolla una estrategia para llevar tu producto al mercado. Piensa en comunicación, publicidad, comercialización… Añade estos costes a los que habías determinado en el punto anterior, para verificar que el proyecto sigue siendo rentable. Muy importante: averigua la duración del ciclo de venta. Necesitas saber cuánto tiempo pasará de media desde que le das a conocer tu producto a un cliente potencial hasta que te paga la factura. (Ojo, a pesar de lo que diga la ley hay quien sigue pagando a 90 días o más).
7. Ahora sí piensa cómo lo vas a hacer: con quién vas a contar, a quién vas a subcontratar, cuanto tiempo te va a llevar el desarrollo… Vuelve a analizar los costes, y si la cosa no cuadra ya sabes, al punto 1.
8. Haz una previsión de ingresos y gastos por meses para el primer año y por trimestres para los dos siguientes. Ahora que sabes en qué te estás metiendo, y todo el dinero que necesitas, piensa en como obtendrás la financiación (tela).
9. Si ves que podrás conseguir el dinero, ahora sí es el momento de pensar en logos, nombres de empresa, tarjetas de visita y esas cosas. Un consejo: procura que todo esto sea algo fácil de entender por los clientes a los que te vas a dirigir.
10. Vende. Lo antes posible. En cuanto tengas algo medianamente presentable. No esperes a tener el producto perfecto. Escucha a esos primeros clientes, y refina tu producto o servicio en función de lo que ellos digan. ¿Que un cliente molesto con un producto inmaduro es un problema? Pues sí, pero es un problema manejable: puedes darle actualizaciones gratuitas, descuentos en otros productos, regalos por su paciencia o puedes incluso devolverle el dinero si es preciso. Mucho peor que el cliente insatisfecho es el cliente que no existe.
En sucesivas entradas iré desarrollando todos estos puntos con más profundidad.
MJ.VAZQUEZ
jueves, 10 de febrero de 2011
LOS DIEZ MANDAMIENTOS
Estimado emprendedor:
Me gustaría que antes de empezar cualquier trama empresarial leyeras los siguientes puntos contestándote sinceramente
1. ¿Tienes energía de sobra?
No vale con estar animado o con sentirte con fuerza ya que iniciar un negocio supone disponer de empuje, persistencia, dedicación y energía de sobra.
2. ¿Eres flexible?
Si eres de los que gustan de rutinas y horarios establecidos entonces no inicies nada… Como emprendedor habrá cambios de planes inesperados, proyectos fallidos, proyectos exitosos, proyectos que cambian , personas que van y vienen, en definitiva, incertidumbre en todo momento.
3. ¿Sabes comunicar bien?
Quizás seas diestro para hablar con todas las personas que se te han puesto delante pero ¿serás diestro para despedirlas, para decirles que están equivocadas o para hacerles entender que eso no es lo que necesitas de ellas?
4. ¿Eres organizado?
Quizás te encante trabajar y sacar proyectos adelante pero si quieres iniciar un negocio estable y seguro entonces debes ser organizado. Objetivos, planificación, tareas, control y a repetir. ¿Podrás?
5. ¿Reconoces y corriges tus errores?
Equivocarse es normal, repetir las equivocaciones humano, cometer los mismos errores una y otra vez es de tarugos. Lógico verdad, ahora responde con sinceridad, ¿cuantas veces has sido un tarugo?
6. ¿Sabes como arriesgar?
Primero intuir, luego investigar y con esa información arriesgar. No hay otra forma de agudizar tu olfato . Ni siempre tendrás la intuición correcta ni siempre la información correcta pero tu negocio será una consecución de riesgo y fracaso. Aprender a tomar riesgos calculados será una de las asignaturas más interesantes al iniciar tu negocio.
7. ¿Sabes gestionar?
Conoces que es lo que se necesita para gestionar tu negocio o tienes la capacidad de aprenderlo ¿?
8. ¿Tienes aguante?
Estás preparado para trabajar jornadas de hasta 16 horas, 6 y hasta 7 días a la semana durante muchas semanas consecutivas ¿?
9. ¿Sabes tomar decisiones bajo presión?
Debes tener claro que tendrás que tomar decisiones bajo presión y sin consultar con otra persona.
10. ¿Sabes delegar?
Habrá cosas que no podrás ni deberás hacer tu por lo que tendrás que aprender que no hay que hacer, que hay que hacer pero puede hacerlo otra persona y que es de lo que tu personalmente te debes ocupar.
Si has respondido a todas las preguntas que si, adelante, puedes iniciar tu negocio sin mayor problema, si, como la mayoría, has respondido a alguna de ellas que no entonces replantea la situación y piensa en todos los inconveniente
¿Vas a iniciar tu negocio?
MJ VAZQUEZ
Me gustaría que antes de empezar cualquier trama empresarial leyeras los siguientes puntos contestándote sinceramente
1. ¿Tienes energía de sobra?
No vale con estar animado o con sentirte con fuerza ya que iniciar un negocio supone disponer de empuje, persistencia, dedicación y energía de sobra.
2. ¿Eres flexible?
Si eres de los que gustan de rutinas y horarios establecidos entonces no inicies nada… Como emprendedor habrá cambios de planes inesperados, proyectos fallidos, proyectos exitosos, proyectos que cambian , personas que van y vienen, en definitiva, incertidumbre en todo momento.
3. ¿Sabes comunicar bien?
Quizás seas diestro para hablar con todas las personas que se te han puesto delante pero ¿serás diestro para despedirlas, para decirles que están equivocadas o para hacerles entender que eso no es lo que necesitas de ellas?
4. ¿Eres organizado?
Quizás te encante trabajar y sacar proyectos adelante pero si quieres iniciar un negocio estable y seguro entonces debes ser organizado. Objetivos, planificación, tareas, control y a repetir. ¿Podrás?
5. ¿Reconoces y corriges tus errores?
Equivocarse es normal, repetir las equivocaciones humano, cometer los mismos errores una y otra vez es de tarugos. Lógico verdad, ahora responde con sinceridad, ¿cuantas veces has sido un tarugo?
6. ¿Sabes como arriesgar?
Primero intuir, luego investigar y con esa información arriesgar. No hay otra forma de agudizar tu olfato . Ni siempre tendrás la intuición correcta ni siempre la información correcta pero tu negocio será una consecución de riesgo y fracaso. Aprender a tomar riesgos calculados será una de las asignaturas más interesantes al iniciar tu negocio.
7. ¿Sabes gestionar?
Conoces que es lo que se necesita para gestionar tu negocio o tienes la capacidad de aprenderlo ¿?
8. ¿Tienes aguante?
Estás preparado para trabajar jornadas de hasta 16 horas, 6 y hasta 7 días a la semana durante muchas semanas consecutivas ¿?
9. ¿Sabes tomar decisiones bajo presión?
Debes tener claro que tendrás que tomar decisiones bajo presión y sin consultar con otra persona.
10. ¿Sabes delegar?
Habrá cosas que no podrás ni deberás hacer tu por lo que tendrás que aprender que no hay que hacer, que hay que hacer pero puede hacerlo otra persona y que es de lo que tu personalmente te debes ocupar.
Si has respondido a todas las preguntas que si, adelante, puedes iniciar tu negocio sin mayor problema, si, como la mayoría, has respondido a alguna de ellas que no entonces replantea la situación y piensa en todos los inconveniente
¿Vas a iniciar tu negocio?
MJ VAZQUEZ
martes, 8 de febrero de 2011
PREPARADO PARA ZARPAR ?
Algo así estarán pensando muchas personas que se han quedado en el paro, víctimas de la crisis: “¡Nunca más serviré a empresa que me pueda despedir!”.
Uno se pasa años trabajando para una empresa, esforzándose y procurando dar mejores resultados cada día, y de repente llega un momento en el que te entregan el finiquito porque han cerrado un departamento entero, porque tu despido es más barato que el de otros o porque no has estado suficientemente cerca del jefe en el momento en el que se decidía quién iba a la calle.
Después del momento de palo, te encuentras en casa con un horizonte de unos meses de paro, un dinero de la indemnización y una probabilidad más bien escasa de encontrar un trabajo como el que tenías hace solo unos días.
Y te planteas si no sería una buena salida montar algo por tu cuenta. Durante años has pensado en cómo podrías hacer mejor las cosas si fueras tú el que dirigieras la empresa. O has fantaseado con crear un negocio relacionado con tu verdadera afición: la escalada, la jardinería, las tabernas… Tal vez llevas tiempo soñando con retirarte a un pueblecito de la costa a escribir o a rejentar un hotel.
Podría haber llegado ese momento. Podrías liarte la manta a la cabeza y crear tu empresa. Al menos intentar vivir de lo que te gusta. Cuando ser ingeniero o arquitecto no garantiza un puesto de trabajo decente ¿por qué no probar a ser tasquero aventajado o mancebo de colmado? ¿o algo más prosaico como fontanero o propietario de una abaiceria?
El problema es que adentrarse en un territorio desconocido siempre da miedo. Uno no sabe por dónde empezar, descubre que tres de cada cuatro empresas fracasan en los primeros años, no está seguro de ser capaz de salir a vender, de pelearse con la administración, de conseguir el dinero necesario…. Está el miedo de perder el poco dinero que tienes, y encontrarse al cabo de unos meses sin dinero y sin trabajo.
Si estás en esta situación, leer este blog puede ayudarte. Durante un mes voy a ir escribiendo, paso por paso, todo lo que necesitas saber y hacer para que esa aventura de crear una empresa tenga las mayores probabilidades de éxito. Procuraré que evites cometer los errores que yo y otros hemos cometido al crear empresas. El éxito no está garantizado, nunca lo puede estar cuando empieza una aventura. Pero lo que sí está garantizado es que si te decides a caminar por el estrecho sendero que conduce a la libertad y la prosperidad, el viaje merecerá la pena. Incluso aunque no llegues a Ítaca, estarás lleno de aventura, lleno de experiencias, rico de todo lo que habrás ganado en el camino.
¿Preparado para zarpar? .
MJ VAZQUEZ.
Uno se pasa años trabajando para una empresa, esforzándose y procurando dar mejores resultados cada día, y de repente llega un momento en el que te entregan el finiquito porque han cerrado un departamento entero, porque tu despido es más barato que el de otros o porque no has estado suficientemente cerca del jefe en el momento en el que se decidía quién iba a la calle.
Después del momento de palo, te encuentras en casa con un horizonte de unos meses de paro, un dinero de la indemnización y una probabilidad más bien escasa de encontrar un trabajo como el que tenías hace solo unos días.
Y te planteas si no sería una buena salida montar algo por tu cuenta. Durante años has pensado en cómo podrías hacer mejor las cosas si fueras tú el que dirigieras la empresa. O has fantaseado con crear un negocio relacionado con tu verdadera afición: la escalada, la jardinería, las tabernas… Tal vez llevas tiempo soñando con retirarte a un pueblecito de la costa a escribir o a rejentar un hotel.
Podría haber llegado ese momento. Podrías liarte la manta a la cabeza y crear tu empresa. Al menos intentar vivir de lo que te gusta. Cuando ser ingeniero o arquitecto no garantiza un puesto de trabajo decente ¿por qué no probar a ser tasquero aventajado o mancebo de colmado? ¿o algo más prosaico como fontanero o propietario de una abaiceria?
El problema es que adentrarse en un territorio desconocido siempre da miedo. Uno no sabe por dónde empezar, descubre que tres de cada cuatro empresas fracasan en los primeros años, no está seguro de ser capaz de salir a vender, de pelearse con la administración, de conseguir el dinero necesario…. Está el miedo de perder el poco dinero que tienes, y encontrarse al cabo de unos meses sin dinero y sin trabajo.
Si estás en esta situación, leer este blog puede ayudarte. Durante un mes voy a ir escribiendo, paso por paso, todo lo que necesitas saber y hacer para que esa aventura de crear una empresa tenga las mayores probabilidades de éxito. Procuraré que evites cometer los errores que yo y otros hemos cometido al crear empresas. El éxito no está garantizado, nunca lo puede estar cuando empieza una aventura. Pero lo que sí está garantizado es que si te decides a caminar por el estrecho sendero que conduce a la libertad y la prosperidad, el viaje merecerá la pena. Incluso aunque no llegues a Ítaca, estarás lleno de aventura, lleno de experiencias, rico de todo lo que habrás ganado en el camino.
¿Preparado para zarpar? .
MJ VAZQUEZ.
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